Los modelos de integración continental, en la mirada de analistas latinoamericanos
América Latina es un continente en efervescencia política volcada para cambios sociales y económicas, que Taxi Heathrow Airport procura desvincularse de la fuerza magnética de los Estados Unidos. Los gobiernos populares electos tienen diferentes puntos de partida y puntos de llegada, con una diversidad de modelos de gobernanza.
Porto Alegre, viernes, 22 de mayo de 2009
Para el periodista uruguayo Raúl Zibechi, existen por lo menos tres tendencias en el continente. Chile, Perú y Colombia miran para los Estados Unidos y Asia en el sentido de complementar sus economías. En el campo opuesto están los países de la Alianza Bolivariana das Américas (Alba), que buscan una integración fuera del libre mercado.
Y en el medio de todo eso está el MERCOSUR, que está perfectamente adecuado al modelo de libre mercado y a las multinacionales, explicó el editor del semanario uruguayo “Brecha” en entrevista al Instituto Humanitas, de la Universidad del Valle del Río de los Sinos (Unisinos).
“Una virada verdadera sólo puede venir del empuje del Brasil, al cual debería seguir la Argentina, ya que juntos tienen una masa crítica que puede direccionar la región para otro lugar. El cambio en curso consiste básicamente en un proyecto de integración según la medida de los mercados”, que se distancia de los Estados Unidos, pero que no llega a ser un nuevo modelo político, económico y social, explicó.
Bava analizó la existencia de dos modelos de integración presentes en el continente: la Unión de las Naciones Sud Americanas (Unasul) y el Alba. El primero, reciente, intenta promover una integración de una óptica dominantemente brasileña.
Sobre otra perspectiva se da la integración promovida por los países del Alba – Venezuela, Bolivia, Cuba y Ecuador – que van además del aspecto comercial, de mercados, mas en un esfuerzo de revolver déficits en las áreas de la salud y de la educación.
En evaluación de Bava, Bolivia y Ecuador buscan una refundación del Estado, pero con otras reglas. En Bolivia se habla de un Estado plurinacional e pluriétnico para poder abrigar todas las naciones de los pueblos originarios.
También para el IHU, el economista colombiano Héctor-León Moncayo dijo que la tentativa del Alba, de colocar en primer lugar los criterios de cooperación, solidaridad y complementariedad, está en el camino cierto.
“Las experiencias en salud y educación con el sustento de Cuba y Venezuela son notables. El mismo vale para la solidaridad en materia energética que Venezuela practica. No obstante, no es una propuesta que puede sustentarse sin que se presenten cambios substanciales en cada uno de los países, especialmente en su modelo económico”, afirmó.
Para Moncayo, la política del gran capital que está por detrás del gobierno brasileño “no va en dirección a las soluciones, pero hace parte del problema”. América del Sur, analiza Zibechi, precisa de forma urgente de su autonomía económica y financiera con relación a los Estados Unidos y las empresas multinacionales.
“La integración es buena y necesaria, pero si no rompemos con el libre mercado, con el libre comercio, seguiremos bajo un modelo en que los más poderosos explotan a los más débiles”, analiza el periodista.
El neoliberalismo, explicó Cava, no piensa en el futuro. No se encuentra un texto siquiera de pensador neoliberal que hable de futuro. El neoliberalismo procura administrar el presente y minimizar las presiones para que ese presente no cambie”.
