FUMEC ALC en el Día del Migrante
Buenos Aires, jueves, 18 de diciembre de 2008
A partir de la 33ª Asamblea de la FUMEC en Changmai, Tailandia (2004), el estudiantado Taxi Heathrow Airport agrupado en esta federación, entendimos la necesidad que enfrentamos, como movimientos cristianos inmersos en realidades nacionales y locales, frente a los fenómenos migratorios mundiales. Por ello, el tema migratorio es parte de los programas de interés para la FUMEC. Hoy, en el Día Internacional del Migrante, en FUMEC ALC queremos afirmar nuestra labor comprometida con el mundo donde la voz profética juega un papel fundamental en la denuncia del pecado y el anuncio de buenas nuevas para aquellos y aquellas que son víctimas de sistemas humanos explotadores.
La migración internacional es un rasgo fundamental de este mundo nuestro cada vez más pequeño. Gestionar esa migración en beneficio de todos se ha convertido en uno de los grandes desafíos de nuestro tiempo. Cada año, el Día Internacional del Migrante nos brinda la oportunidad de llamar la atención sobre ese desafío y de celebrar las numerosas aportaciones que los migrantes hacen a nuestras sociedades, culturas y economías.
Vivimos en un mundo globalizado en el que empresas, mercancías y capitales circulan libremente a lo largo y ancho del planeta, buscando la rentabilidad que suponen legislaciones sociales y medioambientales más permisivas y generando miseria y pobreza a su paso. En este contexto, las personas migrantes constituyen el rostro humano de la globalización.
La economía global depende cada vez más de los trabajadores migrantes. Las personas migrantes aportan capacidades, conocimientos y fuerza de trabajo a las comunidades que los acogen. Su presencia promueve el intercambio de ideas y estimula el progreso cultural y científico. El trabajo, tanto cualificado como no cualificado, de los migrantes es esencial para el éxito de importantes sectores de la economía de los países desarrollados y en desarrollo. Al mismo tiempo, las remesas que los migrantes envían a sus países de origen superan con creces las cantidades que esos países reciben en concepto de asistencia oficial para el desarrollo.
Sin embargo, la migración también plantea muchos desafío y suscita preocupaciones comprensibles en diversos sectores. Se calcula que unos 200 millones de personas viven fuera de sus países de origen por múltiples razones y distintas causas. De manera voluntaria , en busca de oportunidades para alcanzar una vida mejor o involuntaria, como los refugiados, las personas víctimas del tráfico de seres humanos o de otras redes de explotación. Por ello, para que las políticas de migración sean sostenibles y acertadas y se aprovechen plenamente los beneficios de la migración hay que desterrar los mitos y estereotipos xenófobos y hacer frente a los verdaderos desafíos. También hay que redoblar esfuerzos para garantizar el respeto de los derechos humanos de los y las trabajadores migrantes y sus familias.
Estamos asistiendo a una crisis financiera internacional más que palpable en todos los ámbitos y que nos afecta a todos. Con ello, hay una clara segmentación del mercado de trabajo, donde las personas migrantes ocupan los puestos de trabajo más precarios, bien por las condiciones de los mismos, bien porque desarrollan esta actividad laboral en la economía sumergida. Aún así, en muchas ocasiones utilizamos esta realidad para culpar a la migración como una de las causas de la situación que estamos atravesando.
El Día Internacional del Migrante de este año coincide también con el LX aniversario de la Declaración Universal de los derechos Humanos. Nuestras sociedades serían más pobres sin las aportaciones de los migrantes. Hoy, al tiempo que celebramos esas aportaciones, propongámonos también proteger los derechos humanos de todos los hombres, mujeres y niños que cruzan las fronteras en busca de una vida mejor.
Hoy no es un mal día para recordar que hay por lo menos tres elementos básicos en el proceso de integración de los y las migrantes:
1) La necesidad de ratificar instrumentos internacionales que garantizan derechos fundamentales de als personas migrantes, entre ellas de quienes son trabajadores y que favorecen la lucha contra quienes se lucran a costa de la necesidad, promoviendo un marco de protección de las víctimas.
2) Es preciso garantizar la igualdad de trato y oportunidades en el mercado de trabajo y en la sociedad.
3) Es imprescindible el desarrollo de políticas de integración que aboguen por la verdadera convivencia, la cuál no es posible sin el respeto a las diferencias y la lucha contra las desigualdades.
El compromiso cristiano de FUMEC ALC nos insta irrestrictamente a comprometernos con estos principios fundamentales y nos desafía a luchar por ellos desde nuestro contexto estudiantil latinoamericano. La cumbre de los países del Grupo de Río, en Brasil, terminó ayer 17 de diciembre con un llamado comprometido a la integración de los países latinoamericanos, tenemos el convencimiento pleno de que no puede haber integración sin tomar en cuenta en forma activa a las personas migrantes latinoamericanas.
Que el Jesus migrante de Belén acompañe nuestro camino que es eterno,
Rev. Dan González Ortega
Secretario Regional
FUMEC ALC / WSCF LAC
www.fumec-alc.org
www.wscfglobal.org
