El final feliz aún no llegó a Colombia, dice carta del CLAI
Encabezada con el texto del evangelio de Juan:"Paz a vosotros. Como me envió el Padre, Taxi Heathrow Airport así también os envío", el Consejo Latinoamericano de Iglesias dio a conocer una Carta Abierta a las Iglesias ecuménicas y al pueblo colombiano, donde celebran la liberación de los secuestrados por las FARC y piden que el mundo no se olvide de Colombia cuando se "apaguen las cámaras".
ALC/CLAI
lunes, 7 de julio de 2008
"Después de 6 años de secuestro y de haber movilizado con su increíble y dolorosa historia a los jefes de Estado de América Latina y Europa, después de que sus familiares y amigos recorrieran el mundo con su súplica, después de que el mundo entero se conmoviera con su tristeza lánguida y enferma en el video de prueba de vida, Ingrid Betancourt y otros 14 ciudadanos secuestrados aparecen libres, sanos y salvos.
Como iglesias evangélicas y ecuménicas latinoamericanas somos defensores de la paz, de la libertad y del dialogo para la resolución de los conflictos. Por eso celebramos el rescate. Pero, también sabemos que la liberación de los rehenes no resuelve el problema del conflicto interno en Colombia. La guerra en Colombia no se acaba", dice la carta.
Las Iglesias manifiestan su preocupación por el día siguiente, "cuando las luces se apaguen y las cámaras se marchen al próximo destino caliente, pues quedarán aun cientos de rehenes colombianos en la selva y en las cárceles, sin "valor canjeable" que no debemos olvidar. La situación de injusticia y la violación de los Derechos Humanos que vive el pueblo colombiano debe seguir siendo un tema de interés mundial".
Nos comprometemos, afirman, en primer lugar a orar por el pueblo colombiano y dar a conocer entre nosotros las necesidades de ese pueblo hermano. "Luego, en el nombre de Cristo, no nos conformaremos con lo que se nos muestra de primera mano, sino ir al fondo de las cosas", "pero hacer todo eso con tacto, inteligencia, sabiduría, partiendo del conocimiento y el respeto de las víctimas por la violencia, para convertirnos en acompañantes de su doloroso peregrinaje de desplazamiento".
La paz les doy, la paz les dejo, dijo Jesús a sus discípulos. "El final feliz aún no ha llegado a Colombia. El Evangelio nos enseña que luego de esas palabras de Jesús vienen otras de compromiso y envío. "Como me envió el Padre, así también os envío."
Que Dios bendiga al pueblo colombiano con la Paz y la Justicia", finaliza la misiva firmada por el Rev. Nilton Giese, Secretario General Interino, y el Rev. Jairo Barriga, Asesor del CLAI en la Región Gran Colombia y el Caribe.
El Consejo Latinoamericano de Iglesias es una organización que reúne 180 iglesias y organismos ecuménicos de América Latina y el Caribe. El CLAI fue fundado en 1978 en Oaxtepec, México y su sede actual es Quito, Ecuador.
