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Lunes 4 de Febrero, 2008

Emilio Castro ve nuevas perspectivas en el movimiento ecuménico

Edelberto Behs, PORTO ALEGRE, Brasil, Febrero 22, 2006

La explosión de la juventud en la IX Asamblea del Consejo Mundial de Iglesias (CMI) Taxi Heathrow Airport y en el Congreso Ecuménico de Teología, en un contexto de múltiples expectativas y de sueños, “puede ser un nuevo comienzo para el movimiento ecuménico”.

La opinión es del pastor metodista uruguayo Emilio Castro, ex secretario general del CMI de 1985 a 1992, que presentó una conferencia sobre "Ecumenismo y Misión en América Latina” en el Congreso Ecuménico de Teología,  reunido en São Leopoldo del 12 al 25 de febrero.

Al ser indagado con respecto a las resistencias mutuas al diálogo entre líderes de iglesias del protestantismo"histórico" (luteranos, anglicanos, reformados, metodistas, entre otros) y pentecostales y neopentecostales, Castro dijo: "si el diálogo es de Dios, prosperará. La búsqueda de la unidad y del testimonio común es de Dios".

El hecho de que los pentecostales y neopentecostales no cuenten con una estructura centralizada que sea representativa  facilita el diálogo, según Castro, porque posibilita el trabajo con líderes distintos.

“La realidad plural es una gran oportunidad para el movimiento ecuménico, porque podemos ser el medio para que los pentecostales se encuentren entre sí”, opinó. El CMI es un espacio importante, “porque nos convoca a una actitud dialógica, para, en el espíritu de Jesús, aprender del otro".

Para Castro, es necesario convocar a los cristianos con diferencias entre sí, conservadores y revolucionarios, para encarar juntos los desafíos de la realidad latinoamericana. “El ecumenismo debe ser encarado como una realidad de vida y no como un encuentro académico”, agregó el pastor uruguayo.

Al hablar sobre la trayectoria de la Iglesia Católica, las iglesias históricas, las misiones evangélicas y de las iglesias pentecostales en América Latina, Castro hizo un balance y concluyó que el  movimiento ecuménico ha experimentado grandes avances en el continente.

Al inicio de la caminata del diálogo ecuménico la desconfianza instalada en la región era enorme. “Ecumenismo era sinónimo de comunismo, y cuando se hablabasobre ecumenismo las puertas se cerraban. Pasamos a hablar entonces de trabajo interdenominacional”, recordó Castro. Los lazos de confianza fueron siendo construidos a lo largo de los años, manifestó.

El Congreso Ecuménico es un evento paralelo a la IX Asamblea del CMI y reúne a más de 100 estudiantes de Teología católicos romanos, bautistas, luteranos,metodistas, anglicanos, presbiterianos, ortodoxos y pentecostales, procedentes de América Latina, Caribe, América del Norte, África, Asia y Europa. (115/2006/ecu/ecum/eb).