Pentecostalismo ofrece un nuevo lugar social para quien está en el fondo del pozo
PORTO ALEGRE, Brasil, Febrero 10, 2006
Iglesias pentecostales ofrecen un nuevo horizonte a los segmentos populares brasileños. "En este segmento se Taxi Heathrow Airport encuentra la promesa de un cambio de lugar social, de prosperidad y de igualdad", manifiesta la profesora Patrícia Birman, de la Universidad Estadual de Río de Janeiro (UERJ), maestra y doctora en Antropología Social.
"No podemos olvidarnos de que, mientras los afro-brasileños aceptaban 'trabajar' ritualmente con santos y divinidades 'menores', y el catolicismo oficial menospreciaba los reclamos religiosos por una mejoría de vida de los más pobres, los pentecostales reivindican el poder absoluto e incuestionable de Jesús como fuente de transformación personal y colectiva", dijo la profesora en entrevista concedida a la revista IHU-On Line, del Instituto Humanitas de la Universidad do Vale do Río dos Sinos (UNISINOS).
La teología de la guerra espiritual, divulgada por iglesias neopentecostales, sostiene que los males del mundo son causados por la presencia del demonio en la vida cotidiana de las personas.
"Este es el diagnóstico preferencial para comprender la razón de las enfermedades, vicios, desvíos morales de conducta, infelicidades afectivas y conjugales, falta de empleo o fracaso prfesional", afirma el cientista social Vagner Gonçalves da Silva, profesor en el Departamento de Antropología de la Facultad de Filosofía, Letras y Ciencias Humanas de la Universidad de São Paulo (USP).
Una vez con el diagnóstico en las manos, contúna da Silva, los agentes religiosos neopentecostales hacen una cruzada para detectar la presencia del maligno en el mundo terrenal. Y nada mejor que las religiones afro-brasileñas para ser combatidas por los neopentecostales, una vez que ellas representan la personificación de entidades que hace mucho tiempo fueron asociadas al diablo cristiano.
"El escenario de esta guerra es, por tanto, 'celeste', en términos teológicos. A los hombres les cabe apenas alistarse en uno de los lados del conflicto y no dejarse llevar por el lado enemigo -el mal. Y aún cuando eso sucede, el individuo generalmente es absuelto; el mal no proviene de él, es exterior", afirma el profesor de la USP.
Dentro de una tradición cristiana basada en la revelación del libro sagrado, la Biblia, las iglesias pentecostales retoman, de cierta forma, una característica de las religiones de los pueblos ágrafos, que tienen en la perfomance del habla el principal vehículo de manifestación de lo sagrado en la tierra.
"No es por casualidad que el mito de origen de esta tradición es el evento del 'hablar en lenguas de fuego', descrito en el episodio bíblico de Pentecostés", destaca Gonçalves da Silva. Pentecostalismo y cura divina en la Iglesia Universal del Reino de Dios (IURD) es el campo de estudio del profesor Paulo Ferreira Bonfatti, del Centro de Enseñanza Superior de Juiz de Fora (CES-JF).
Todas las expresiones religiosas pueden ofrecer, con sus peculiaridades, espacios terapéuticos. "Todavía, percibo que la IURD ha tenido más penetración, facilidad o 'suceso' en la oferta de respuestas y símbolos que construyen más sentido para las personas que la procuran", dice Bonfatti a IHU On Line.
La IURD surge como una iglesias de los desesperados, excluidos y abandonados. "Como una especie de 'fin de la línea' en que no hay más salida. Ella se presenta como un 'primeros auxilios espiritual'" que será una panacea para todos los males creados, evidentemente, por el demonio", destaca Bonfatti.
Culturalmente, prosigue el profesor de la CES, brasileños y brasileñas siempre estuvieron cercados y amenazados por entidade maléficas a través de "mal-ojo", y "trabajos" de hechicería y magia.
"Cuando, en la propuesta de la IURD, hay una centralidad de la figura del demonio, ella rescata la importancia simbólica, hasta entonces reconocida y 'adormecida', que siempre se dio a esta entidad, pero que siempre fue relegada racionalmente a un segundo plano o vista intelectual o teológicamente como una reliquia del pasado.
"Osaría decir , que sin el demonio la IURD no sería lo que es". Bonfatti ressalta, sin embargo, que la receptividad, la acogida, la escucha y el no juicio observados en la Universal "son muy significativos para todos aquellos que se encuentran en situación desesperada de llegada al "fondo del pozo".

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