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Martes 4 de Marzo, 2003

Pastores destacan aportes de Dagoberto Ramírez

SANTIAGO, Chile, Febrero 10, 2003

El fallecimiento del prestigioso biblista chileno Dagoberto Ramírez, el pasado martes en Salvador, Brasil, fue Taxi Heathrow Airport lamentada por dos conocidos pastores que trabajan actualmente en Estados Unidos y que conocieron su labor.

"He recibido con gran consternación la noticia de la muerte del amigo y hermano Dagoberto Ramírez. Lo conocí en el contexto de la Comunidad Teológica Evangélica de Chile en un inolvidable y tenso período, 1983, en plena dictadura", declaró a ALC Carmelo Alvarez, pastor de la Iglesia Discípulos de Cristo de Estados Unidos.

Ramírez, añadió, nos envolvió en el proceso y participamos en reuniones, encuentros, visitas a poblaciones, y en la dinámica del Centro Ecuménico Diego de Medellín. Su pasión por el pastorado y su compromiso con la iglesia me llevó a compartir en varias ocasiones con su gente. Supo de esa manera combinar la academia con la parroquia, en medio de un país tan conflictivo como Chile era en 1983.

En el ámbito ecuménico, indicó, nos encontramos en la Comisión Evangélica Latinoamericana de Educación Cristiana (CELADEC), en el Consejo Latinoamericano de Iglesias (CLAI), en la Red Latinoamericana de la Participación de las Iglesias en el Desarrollo (CCPD), donde coordinamos programas y compartimos jornadas en todo el continente.

Pero su gran pasión fue la causa bíblica y el movimiento de biblistas plasmado en la Revista de Interpretación Bíblica Latinoamericana (RIBLA). De esa manera Dago, como lo conocíamos sus amigos, trató de devolverle al pueblo su pleno derecho a estudiar e interpretar la Biblia.

Fue un divulgador popular del mensaje bíblico, compartiendo con sus estudiantes y las comunidades sus conocimientos de la ciencia bíblica. Eso lo saben bien las generaciones que en Chile, Argentina y otros lugares de nuestra Patria Grande, recibieron sus sabios y atinados artículos y comentarios bíblicos, puntualizó.

Hemos perdido a un hermano querido que emprendía una vez más una nueva jornada en su ministerio: la rectoría de la Facultad Evangélica de Teología de Chile (que iba a asumir este mes). Dago sigue vivo en nuestra memoria, en la buena memoria de su Iglesia Metodista de Chile y en la gran casa ecuménica a la que dio sus mejores dones y desvelos, concluyó Alvarez.

A su vez el pastor metodista peruano Luis Reinoso, que fue compañero de estudios de Ramirez  y ha sido secretario general de CELADEC, dijo: "Dago", como lo llamábamos siempre los compañeros de clase en la entonces Facultad Evangelica de Teología de Buenos Aires, era el inseparable amigo, magnífico compañero y fiel estudiante, de los que iniciamos la preparación teológica en 1960.

"Dago" se distinguió siempre por ser el amigo honesto y franco, desprendido, que siempre estaba listo a ayudar al "otro", preocupado profundamente por su tarea pastoral y entonces ya se distinguía por su dedicación a profundizar en el significado de la Biblia y de cómo ésta podía ser accesible a los más pobres y necesitados, agregó Reinoso.

Ya en Chile, añadió, empezó a poner en práctica acciones y escritos que lo llevarían a publicar estudios bíblicos accesibles a muchos más fuera de las fronteras de la iglesia institucional. Viajó muchas veces invitado por diferentes entes ecuménicos para colaborar en la preparación de estos materiales.

Otro eje de su preocupación fueron sobre los derechos de los más pobres, hecho que le obligó a salir de su pais y buscar continuar su preparación para servir mejor a su pueblo y a su Dios.

Nuestra memoria será de agradecimiento eterno al Todopoderoso por la dádiva que recibimos a través de su ministerio en Chile y en otros lugares del continente, afirmó Reinoso, quien pastorea una iglesia en Carolina del Norte.

Ramírez, de 67 años de edad. falleció en Salvador(Brasil), a donde había viajado de vacaciones.