Iglesias de Europa y de Estados Unidos rechazan la guerra contra Irak
BERLÍN, Alemania, Febrero 5, 2003
Representantes de las iglesias de Europa y Estados Unidos y de los organismos ecuménicos, reunidos Taxi Heathrow Airport en esta capital, emitieron una declaración en la que se oponen a la guerra contra Irak y se pronuncian por una solución pacífica del conflicto.
Deploramos que las naciones más poderosas del mundo recurran a la guerra como un insrumento aceptable de política exterior. Esto crea un clima internacional de miedo, amenaza e inseguridad, advierten, agregando que como comunidad de fe están orando por la paz y libertad, justicia y seguridad para el pueblo de Irak y del Medio Oriente en su conjunto. Esas oraciones nos obligan a ser instrumentos de paz. afirman.
Los dirigentes de las iglesias protestantes de Europa y Estados Unidos, a los que se unieron representantes de las iglesias ortodoxas y evangélicas y del Medio Oriente se reunieron aquí hoy y la declaración fue entregada al canciller alemán Gerhard Schroeder.
La reunión se realizó por iniciativa de la Iglesia Evangélica de Alemania y de acuerdo con el Consejo Mundial de Iglesias (CMI), el Consejo de Iglesias Europeas (CIE), el Consejo Nacional de Iglesias de Cristo de Estados Unidos y el Consejo de Iglesias del Medio Oriente, para dar un pronunciamiento claro y conjunto sobre el peligro de guerra en Irak.
No podemos aceptar los objetivos fijados por esos gobiernos, en particular por el de Estados Unidos, para esa guerra. Un ataque militar preventivo para cambiar el gobierno de un estado soberano es inmoral y viola la Carta de las Naciones Unidas.
Pedimos al Consejo de Seguridad de la ONU mantener los principios de la Carta que limitan estrictamente el legítimo uso de la fuerza y que impida precedentes negativos sobre el uso de la violencia para resolver conflictos internacionales.
Creemos que la fuerza militar es un medio inapropiado para alcanzar el desarme de cualquier arma iraquí de destrucción masiva. Insistimos en que se debe dar tiempo para que los inspectores de las Naciones Unidas cumplan su trabajo, agregan.
Las iglesias también piden al gobierno de Irak destruir todas las armas de destrucción masiva que tenga y los centros de investigación y producción de las mismas. Irak, dicen, debe cooperar totalmente con los inspectores de la ONU y garantizar el pleno respeto de los derechos humanos, políticos, económicos, sociales y culturales de todos sus ciudadanos.
El pueblo de Irak debe recibir la esperanza de que hay alternativas, tanto para la dictadura como para la guerra, afirman.
Tras advertir que la guerra tendrá inaceptables consecuencias humanitarias y consecuencias de largo alcance en los campos social, cultural y religioso, la declaración señala que todos los gobiernos, especialmente los miembros del Consejo de Seguridad tienen la obligación de considerar la complejidad del asunto.
Aun no se han agotado todos los recursos pacificos y diplomáticos para hacer que Irak cumpla las resoluciones del Consejo de Seguridad, afirman.
Para nosotros, concluye la declaración, es una obligación espiritual alzar la voz contra la guerra en Irak. Con este mensaje enviamos una señal de solidaridad con las iglesias de Irak, el Medio Oriente y Estados Unidos. Pedimos a Dios que guíe a los responsables de tomar decisiones para que las basen en cuidadosa reflexión, principios morales y reglas legales.
Además de los representantes de los organismos nombrados, participaron en la reunión dirigentes de las iglesias de Francia, Austria, Suiza, Suecia, Noruega, Finlandia, Dinamarca, Holanda, de la Iglesia Metodista Unida y de la Iglesia Evangélica Luterana de Estados Unidos, de las iglesias ortodoxas de Rusia y Grecia y de Acción Conjunta de Iglesias, con sede en Ginebra.

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