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Sábado 8 de Marzo, 2003

Iglesia de Noruega se pronuncia contra la guerra en Irak

OSLO, Noruega, Febrero 5, 2003

El Consejo de la Iglesia de Noruega declaró que una guerra contra Irak no es Taxi Heathrow Airport ética, es ilegítima e irracional.

Como dirigentes de la Iglesia de Noruega, dice la declaración aprobada, rechazamos la posibilidad de que la comunidad internacional vaya a la guerra contra Irak. De esta manera nos colocamos al lado de la amplia opinión nacional e internacional ecuménica e interreligiosa que está contra las amenazas de guerra, agrega.

Esta declaración, puntualiza el Consejo, está también acorde con previas declaraciones del Consejo de Relaciones Ecuménicas e Internacionales de la Iglesia de Noruega, así como un reciente pronunciamiento del Consejo Cristiano de Noruega.

Señala luego tres condiciones morales mínimas que pueden justificar una guerra y afirma que no existen en la presente situación: la guerra solamente puede justificarse éticamente si es absolutamente el último recurso de autodefensa contra una agresión militar; si el sufrimiento que causará una acción militar será menor del que se espera sin tal acción y si otras partes no serán innecesariamente perjudicadas.

No hay duda de que el pueblo de Irak sufre bajo su actual gobierno. Está igualmente claro que la guerra empeorará las condiciones de civiles inocentes. Las Naciones Unidas han advertido que una guerra significará enormes pérdidas de vida y estima que medio millón de personas morirán o resultarán heridas en esa guerra, puntualiza.

Sería ingenuo desestimar los problemas que Saddam Hussein representa. Pero sería mucho más insensato no señalar las catastróficas consecuencias que tal guerra puede tener para la población civil de Irak y de otros pueblos de la región, dice la declaración firmada por Thor Bjarne Bore, presidente del Consejo.

Una guerra preventiva, del tipo que se está preparando, no tiene base en la ley internacional. Al contrario, en las últimas décadas se ha desarrollado en el marco de las Naciones Unidas una concepción de los derechos humanos y de la ley internacional, según la cual toda agresión militar debe ser condenada y prevenida, señala.

Legitimar un ataque militar contra Irak en la actualidad, romperá las normas internacionales que se espera respeten las partes enfrentadas. También creará un precedente de indeseables consecuencias para la paz mundial, advierte la Iglesia de Noruega.

Un ataque militar contra Irak, dice, tendrá seguramente consecuencias desestabilizadoras para toda la región. Los esfuerzos hacia un proceso de paz en el Medio Oriente sufrirán mayores perjuicios, contraviniendo los compromisos de Noruega por la paz en esa región.

La guerra hará aún mucho más dificil construir la confianza y entendimiento, factores que son decisivos en un mundo que reconoce en forma creciente su común vulnerabilidad y mutua interdependencia.

La imagen que se está construyendo, de que cristianos y musulmanes son enemigos, agregará combustible a la conflagración. La coexistencia pacífica entre musulmanes y cristianos ya está siendo sustituida por la violencia y agresión en varios lugaes de Africa, Asia y el Medio Oriente.

Las iglesias del Medio Oriente nos han pedido que alcemos nuestra voz contra un ataque militar a Irak. Están convencidas que cualquier uso de la fuerza empeorará su situación drásticamente, indica la declaración.

Las autoridades de Noruega deben contribuir al proceso que se desarrolla en las Naciones Unidas con independencia y una posición ética bien asentada. Un mandato claro de la ONU es necesario para una acción militar. Sin embargo, la responsabilidad ética de que Noruega participe o apoye una guerra contra Irak no puede ser transferida a otros, anota finalmente.