Volver al inicio

Viernes 28 de Febrero, 2003

Iglesia Evangélica Alemana rechaza la guerra contra Irak

HANNOVER, Alemania, Febrero 3, 2003

La Iglesia Evangélica de Alemania (EKD por sus iglas en alemán) declaró que rechaza un Taxi Heathrow Airport ataque contra Irak, en las actuales circunstancias, por razones de ética y de respeto a las leyes internacionales.

De esta manera los evangélicos alemanes se unieron a las otras iglesias de la República Federal y de otros países del mundo, que rechazan los preparativos de Estados Unidos para lanzar un ataque preventivo contra Irak para derrocar al gobierno de Saddam Hussein, al que consideran coludido con el terrorismo.

"Firmemente de acuerdo con las otras iglesias de Alemania y del mundo, rechazamos un ataque contra Irak, dadas las actuales circunstancias, por razones de ética y de la ley internacional. Demandamos que las Naciones Unidas recurran a las otras oportunidades todavía disponibles para alcanzar el objetivo de desarmar a Irak y de esa manera garanticen la seguridad y la estabilidad del Cercano y Medio Oriente", dice la declaración.

Entendemos que la política de Saddam Hussein es la causa profunda del presente conflicto. En particular esto explica su indudable propósito, al menos en el pasado, de poseer armas nucleares, químicas y biológicas de destrucción masiva, y su negativa a acepltar todas las demandas de las Naciones Unidas", puntualiza.

No obstante, añade, la ética de la paz protestante se basa en el principio de que "la guerra es contraria al deseo de Dios". Toda guerra es tan mala que el uso de la fuerza militar solamente debe ser considerado por los dirigentes políticos como el último recurso y aún entonces estará indisolublemente ligado a la culpa", señala.

"Toda guerra trae desgracias a personas inocentes y a menudo ni siquiera alcanza los objetivos por los que fue declarada", advierte la Iglesia Evangélica Alemana.

"Un ataque a Irak también será injustificable de acuerdo a las leyes internacionales. La Carta de las Naciones Unidas obliga a los estados miembros a resolver pacíficamente los conflictos. Inclusive, en este caso no se dan las condiciones definidas como excepciones para el uso de la fuerza", advierte.

No se trata de un caso de autodefensa y tampoco ha habido una decisión de tomar una acción militar de acuerdo con el capítulo IV de la Carta, señala.

No se puede declarar la guerra con el único propósito de derrocar al régimen de otro estado, ni siquiera bajo el concepto de prevención, que está precisamente definido por la ley internacional y que no puede ser arbitrariamente extendido, anota la declaración.

El ataque al régimen de Saddam Hussein ahora haría inutiles todas las otras posibilidades de las Naciones Unidas de hacer cumplir sus resoluciones sobre Irak, por presión diplomática, por inspecciones continuas o recurriendo a la presión directa, dice.

Cualquiera que quiera pasar de la amenaza de la fuerza militar a su uso, debe presentar al Consejo de Seguridad de la ONU y a la opinión pública mundial prueba de que todos los otros intentos de implementar las resoluciones de la ONU han fallado, señala la EKD.

Aun entonces, recalca, la guerra significaría que el objetivo de seguridad y estabilidad en la región está fuera de nuestro alcance. El propósito de una acción política, incluso en el conflicto de Irak, debe ser una paz justa, pero no el pretexto para una guerra justa. Los cristianos de todo el mundo están orando  por esa paz justa, concluye la declaración.