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Viernes 14 de Mayo, 2004

Los luteranos condenan la clonación humana

Edelberto Behs, PORTO ALEGRE, Brasil, Enero 17, 2003

La clonación humana es un atentado fundamental contra el orden creado por Dios, afirma una Taxi Heathrow Airport declaración de la Comisión Teológica y de Relaciones Eclesiales del Sínodo de Missouri de Estados Unidos.

El documento sobre Matrimonio, Familia y Clonación Humana, emitido en abril del 2002, fue publicado en "The Lutheran Witness" en septiembre del año pasado y reproducido este mes  por el periódico Mensageiro Luterano, órgano oficial de la Iglesia Evangélica  Luterana de Brasil (IELB).

El documento rechaza enfáticamente la clonación de seres humanos. Adquirió actualidad por el anuncio, el mes pasado, de que una norteamericana de 31 años de edad ha dado a luz una niña clonada, llamada Eva, y de que otros tres niños nacerán este mes o a comienzos de febrero, como producto de exitosos implantes de embriones clonados, según anunció Brigitte Boisselier, ejecutiva de la empresa Clonaid.

Clonaid no presentó ninguna evidencia científica de su anuncio y la madre de Eva no ha permitido pruebas de DNA para comprobar la clonación. Los periodistas sospechan que se trata sólo de un ardid publicitario de la secta raeliana a la que pertenece Clonaid.

La Comisión del Sínodo de Missouri analizó los estudios sobre clonación a la luz de las enseñanzas de las Escrituras sobre matrimonio, familia, procreación y las intenciones redentoras de Dios.

Descubrió que esas ideas, simples y duraderas, proporcionan bases sólidas para la conclusión de este estudio: "Rechazo enfático a la propuesta de que las personas sean clonadas".

El documento dice que la concepción, según las Escrituras, se produce por la unión íntima de relación sexual. Añade que, físicamente, "el desarrollo del cuerpo humano es dirigido por nuestros genes, cerca de 40 a 60 mil series de instrucciones físicas codificadas en el ADN de nuestras células.

En forma convencional cada madre contribuye con un conjunto completo de genes y el padre con el otro".

En la clonación, el conjunto de informaciones genéticas que dirigen el desarrollo del embrión proviene sólo de una de las partes, del único "padre" que ha generado el clon.

La perspectiva de la clonación, añade, que no significa necesariamente la importación de gametos fuera del matrimonio, origina muchas interrogaciones distintas. La clonación es fundamentalmente inaceptable porque el material vital de una sola persona proporciona las informaciones genéticas, haciendo que el delicado balance del matrimonio sea perturbado varias veces.

La criatura tiene una relación asimétrica con el padre o con la madre, porque el conjunto total de informaciones genéticas proviene de sólo uno de ellos, argumenta.

El documento enfatiza que el matrimonio y la paternidad forman parte de los planes de Dios. Por tanto, los cristianos no deben tener relaciones sexuales fuera del matrimonio. "Las relaciones sexuales extramatrimoniales niegan reiteradamente la intención de Dios de que hombres y mujeres aprovechen su dádiva en un contexto de autodonación", afirma.

El documento define el matrimonio como "una escuela para el ejercicio de cómo las criaturas de Dios se refieren a Dios, a sí mismas y a los otros".

El texto admite la inseminación artificial con esperma del marido como una alternativa posible para superar la infertilidad, pero condena la práctica del "vientre de alquiler"; esto es la utilización del útero de otra mujer, que no sea la madre natural, para recibir el esperma de un donador fuera del matrimonio. La presencia de la madre de alquiler perturba la relación de la criatura con sus varios padres biológicos y sociales, dicen.

También los luteranos de Missouri aceptan la fertilización "in vitro" cuando el esperma del marido es puesto en contacto con el óvulo de la esposa y ella alberga la criatura en su útero. En ese caso, argumentan, "no parece haber una distorsión de la relación matrimonial y de la relación entre padres e hijos". Sin embargo, cuando la fertilización "in vitro" se da con esperma y óvulos de diversos donadores, es rechazada.

A pesar de todas estas consideraciones, el documento abre la perspectiva de la salvación para todas las personas, independientemente de la forma en que fueron generadas, pues no pueden ser consideradas "más humanas" o "menos humanas".

"Todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios" y todos son justificados por la redención que Cristo ofrece, subrayan.