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Lunes 31 de Mayo, 2004

CESE ofrece a Lula colaborar en la lucha contra el hambre

SALVADOR, Brasil, Diciembre 10, 2002

La Coordinadora Ecuménica de Servicio (CESE)  expresó al presidente electo de Brasil, Luiz Inacio Lula Taxi Heathrow Airport da Silva, su disposición a colaborar con el nuevo gobierno en la lucha contra el hambre y la miseria.

En carta dirigida al "Presidente Compañero Da Silva", el organismo  ecuménico señala que de esa manera se mantiene "fiel a su misión y a los objetivos perseguidos durante casi 30 años",  de oponerse a toda exclusión, opresión y explotación, en defensa de los derechos humanos y de la promoción de la plena ciudadanía.

CESE es una organización diaconal ecuménica en la que participan las iglesias Católica, Episcopal Anglicana, Evangélica de Confesión Luterana, Metodista, Presbiteriana Independiente y Presbiteriana Unida.

Después de ser elegido con más de 52 millones de votos para gobernar Brasil en los próximos cuatro años, el 27 de octubre, Lula da Silva declaró que la prioridad número uno de su gobierno sería la lucha contra el hambre.

La carta dirigida al presidente electo y firmada por la directora ejecutiva de CESE, Eliana Rolemberg, el presidente del organismo, Jubal Pereira Neves, y demás dirigentes, destaca que CESE ha apoyado, en casi tres décadas de existencia, más de 6 mil proyectos de movimentos populares que han beneficiado a cinco millones de personas en todo el país. Tenemos experiencia en ese campo, anota.

"La gran mayoría de esas personas se encontraba debajo de la línea de pobreza. No tenía tierra, techo, salud, educación, seguro social o distracciones", dice la carta dirigida al presidente electo.

Destaca además que, desde su creación, CESE ha hecho circular más de 1,8 millones de ejemplares de un folleto que contiene la Declaración Universal de los Derechos Humanos, intercalada con textos bíblicos y pronunciamientos oficiales de las iglesias que lo componen.

La carta informa a Lula que CESE apoyó en 1983 proyectos para atender de emergencia a los afectados por la sequía, beneficiando directamente a más de 100 mil personas del semiárido nordeste.

Denunció entonces, en nota de prensa, que "ya no es tiempo de esconder que el problema del hambre en el Nordeste no es causado solamente por la sequía", sino que viene desde antes por el "sistema injusto de poder implantado en el país".

Finalmente, CESE adhiere al clamor del pueblo brasileño "por un país libre de las amarras de la ganancia y de la exclusión, sabiendo que sólo puede haber paz con justicia social".