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Jueves 9 de Enero, 2003

Encuentro regional de Sociedades Bíblicas en Cuba

LA HABANA, Cuba, Diciembre 6, 2002

Los secretarios generales de las Sociedades Bíblicas Unidas (SBU) de México, América Central y el Taxi Heathrow Airport Caribe de habla hispana, se reunieron en la capital cubana del 30 de noviembre al cinco de diciembre.

El reverendo Abner López, secretario ejecutivo de la Sociedad Bíblica de México y presidente del Encuentro de las Sociedades Bíblicas Unidas,  señaló que "detrás del millón 700 mil Biblias que han entrado a este país, en los últimos 35 años, se encuentra el pueblo cristiano de América Latina, de Europa y de los Estados Unidos que ama a Cuba".

López formuló este reconocimiento durante un culto de acción de gracias, celebrado en la Iglesia Bautista de "El Calvario", al clausurar la reunión anual de dirigentes de las SBU de la región.

El mayor auge en la entrada de Biblias a Cuba se ha dado en los últimos diez años, lapso en el que también se recibieron en la isla Nuevos Testamentos, porciones bíblicas, tratados y otro grupo de literatura relacionada, enviados por organismos evangélicos de todo el mundo, lo que ha permitido a las iglesias cubanas realizar con mayor profundidad su labor evangelística.

El reverendo López aludió además al espíritu que debe presidir este tiempo de Adviento como antesala del gran acontecimiento cristiano de la Navidad; conmemoración que, según indicó, ha perdido su verdadero sentido en muchos países, al punto de que se ha inventado una serie de personajes que sustituyen la centralidad de Jesús en la festividad.

Tomando como referencia el capítulo uno del libro de Ruth, el orador afirmó que en tiempos pasados la Iglesia preparaba a su membresía, con el uso de las Sagradas Escrituras, para recibir la estación litúrgica citada y afirmó que la Navidad no es una fiesta comercial, sino la celebración de un pueblo que recibe a su Salvador.

López exhortó a los cristianos a recuperar el verdadero sentido del Adviento como período de preparación del espíritu, no sólo para celebrar el nacimiento de Jesús sino, también, para afirmar que este mismo Jesucristo que nació en Belén vendrá otra vez a establecer su reino de paz y de justicia.