Misioneros prometen educación de calidad en barrio pobre
ASUNCIÓN, Paraguay, Mayo 13, 2002
En Lambaré, un barrio pobre al sudeste de la capital de Paraguay, se está levantando Taxi Heathrow Airport una escuela cristiana que, cuando esté terminada, proveerá una educación de excelente calidad para más de 700 niños.
El trabajo es dirigido por la misionera Sue Givens, de la Misión Latinoamericana (Latin American Mission - LAM), nacida en Paris, Stark County, Ohio, que hace dos años dejó una carrera de 25 años como maestra y directora de una escuela pública estadounidense, para mudarse a este país sudamericano.
"Cuando esté terminada, será una escuela primaria y secundaria, y ya estamos hablando de proveer programas de educación al adulto por las noches", explicó Sue.
"Aunque mis años de enseñar en los Estados Unidos eran muy satisfactorios, siempre sentí que me faltaba algo. El poder orar libremente con los maestros, padres y niños, y el poder compartir acerca de Dios en cualquier momento y hora es una maravillosa libertad," agregó.
Lambaré es una comunidad pobre, "No todos tienen electricidad o agua corriente en sus casas. Algunas calles son de tierra y otras de canto rodado". "Muchos hogares parecen lindos por fuera, pero cuando entras, tienen piso de tierra y muchos no tienen ventanas adecuadas para resguardarlos del calor o del frío. Grandes familias viven en el mismo hogar, quizás tres o cuatro familias viven juntas", explicó la misionera.
Aunque el edificio está todavia en construcción, la escuela Nuevos Horizontes (New Horizons School) ya provee educación preescolar, jardín de infantes y primer grado a 106 niños. "Tenemos dos clases en la mañana y dos por la tarde", dijo.
"Las clases comenzaron en febrero del 2001", agregó Mark Waltz, también oriundo de Stark County. Ha trabajado durante siete años en Paraguay con la Sociedad Misionera de la Iglesia Metodista Unida, de Estados Unidos. Su ministerio principal en Paraguay es trabajar en una clínica médica móvil.
"Sentí que el Señor quería que yo hiciera algo que perdurara en el tiempo. El trabajo médico, es ayuda para hoy, pero otro problema surgirá en el futuro. Le pregunté qué es lo que podíamos hacer para que estas personas puedan ayudarse a sí mismas en el futuro, y el Señor puso en mí que necesitábamos comenzar con la educación", relató Waltz.
"Habíamos planeado el año pasado solamente tener un jardín de infantes y un preescolar, pero a mediados de año, Dios nos proveyó con 20 computadoras. De pronto, teníamos clases para adultos", indicó Sue. Para que una persona pueda conseguir un trabajo de mejor paga en Paraguay, tiene que saber cómo usar una computadora y hablar algo de inglés, explicó.
Además, la misionera traslada a niños y a padres que viven en Lambaré, para que puedan asistir a una de las dos iglesias metodistas paraguayas del vecindario. "Siento que los niños deben aprender, así que tengo un gran compromiso para asegurarme que ellos vayan a la iglesia".
Ese trabajo está dando fruto. "Yo quiero ser misionero", dice Nathaniel Cañete, de 16 años. "Cuando tenía 14 años asistí a una vigilia de oración y Dios me dio la idea de ser un misionero", explica.
Actualmente Sue Givens piensa en el futuro. "Estamos reclutando a patrocinadores en los Estados Unidos para cada niño. Cuesta 30 dólares por mes. Esto es para su educación e incluye sus libros, materiales, salario del maestro y otros gastos."
También Sue está buscando nuevos misioneros para que vayan y trabajen allá. "Necesitamos constructores para el próximo año y el siguiente," dice.
"Necesitamos con suma urgencia un doctor para que se haga cargo de las caravanas médicas", indicó.
La Misión Latinoamericana colabora con iglesias y agencias cristianas en América Latina y apoya misioneros y proyectos en muchos países de esta parte del mundo y de España.

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