Discriminación contra evangélicos confirma informe estadounidense
SANTIAGO, Chile, Noviembre 21, 2002
Un informe del Departamento de Estado de Estados Unidos, sobre libertad religiosa en el mundo, Taxi Heathrow Airport publicado aquí, confirmó que, pese a los avances sobre igualdad de cultos, en Chile subsiste la discriminación contra los evangélicos en materia educativa.
El obispo pentecostal y presidente del Comité de Organizaciones Evangélicas (COE), Francisco Anabalón, comentó el informe diciendo, efectivamente "somos discriminados. Tener que recurrir a la justicia para hacer valer un derecho es la mejor prueba".
Aludió así al hecho de que la organización Evangelio y Educación para Chile (EVEDUCHILE) tuvo que recurrir ante un tribunal de Concepción, en abril de 1999, denunciando al municipio de San Pedro de la Paz y a las autoridades del Ministerio de Educación de no cumplir con la ley que obliga a impartir clases de religión, cualquiera sea su credo, al existir interesados.
Además, denunció que los alumnos evangélicos eran obligados a asistir a clases de religión católica.
Tres años después, en marzo último, la Corte admitió la existencia de un potencial de alumnos evangélicos cercano al 50 por ciento en gran parte de las escuelas del país, por lo que falló a favor de EVEDUCHILE, ordenando al municipio impartir clases de religión evangélica a partir del 2003.
El informe estadounidense, referente a la libertad de culto en 192 naciones, señala que la obligatoriedad de los colegios de enseñar el credo requerido por los padres no se cumple en Chile. "Como las administraciones locales de los colegios son católicas y los fondos para la educación religiosa están a su cargo, la enseñanza termina siendo predominantemente católico-romana", asevera.
Una indagación realizada por el diario La Tercera en conjunto con el Centro de Investigación y Desarrollo de la Educación (CIDE), indica que el 91 por ciento de los colegios municipales da exclusivamente clases de religión católica.
Un 2,7 por ciento da clases de religión católica y evangélica; un 1,6 por ciento de católica, evangélica y protestante, y un 4,7 por ciento no ofrece ninguna clase de religión.
Anabalón precisó que los municipios no pueden defenderse alegando falta de recursos. "El Ministerio subvenciona para el pago de servicios educacionales y entre éstos está el ítem de religión, sin apellidos. La suma debe compartirse entregando la mayor parte a los alumnos de religión mayoritaria, pero también debe existir la alternativa para los que no son de ese credo, porque de lo contrario, se está discriminado a las minorías", argumenta.
El obispo evangélico también señaló que "en algunas instancias los administradores locales requieren que el profesor evangélico sea aprobado por un sacerdote de la Iglesia Católica", como dice igualmente el informe estadounidense.
El documento también indica que hay resistencia de los administradores de los liceos municipales a incorporar profesores evangélicos.

Portada
Inicio