![Dr. Marcelo Schneider, asesor del Moderador del CMI [WCC]](/picture/Schneider_Marcelo_b7a619.jpg)
Foro Ecuménico analiza su relación con el CMI y los desafíos del testimonio común
BUENOS AIRES, Argentina, Octubre 26, 2007
Con el desafío evangélico del encuentro de Jesús con Zaqueo, la obispa metodista Nelly Ritchie Taxi Heathrow Airport disparó tres preguntas al Foro Ecuménico de Argentina reunido hoy en las instalaciones del ISEDET: ¿Desde donde nos incluimos al movimiento ecuménico, con qué riquezas, aportes y limitaciones?; ¿A quienes incluimos; quienes comparten la mesa?; ¿Qué actos, gestos históricos podemos de debemos hacer para reparar nuestras faltas y errores con la prioridad de la búsqueda de justicia?
Unas 30 personas representando a las iglesias reunidas en la Federación Argentina de Iglesias Evangélicas (FAIE) y organizaciones ecuménicas, respondieron a la convocatoria facilitada por el Consejo Latinoamericano de Iglesias (CLAI) Río de la Plata.
En palabras del licenciado Nicolás Rosenthal, presidente de la FAIE, el móvil de la reunión es la sensación de que, a un año y medio de la Asamblea Mundial realizada en Porto Alegre, las iglesias argentinas están un poco alejadas del Consejo, no entienden bien los procesos de cambios ni cual es la relación actual con la organización.
"Con interlocutores directos quisimos tener una radiografía de cual es la situación del CMI hoy, como se plantea la relación y de ahí en más planificar los movimientos a futuro. Hay dudas e inquietudes; lo económico también es una consulta, sobre todo por los programas vinculados al Consejo", dice Rosenthal. Los interlocutores directos fueron: el reverendo Carlos Ham, ejecutivo del CMI para América Latina y el Caribe, el pastor Carlos Duarte representante latinoamericano ante el Comité Central CMI y el doctor Marcelo Schneider, asesor del moderador del CMI, reverendo Walter Altmann.
Schneider presentó un documento donde ilustró la organización y programas actuales del CMI. Ante las dudas e inquietudes de las comunidades, recalcó que nunca hubo tanta presencia latinoamericana en el Consejo como en este período.
La educación en ecumenismo y la formación de una nueva generación de líderes que se muevan en el mundo ecuménico, fue marcada como una de las prioridades de este tiempo, así como una estrategia de comunicación adecuada.
La definición de la misión del movimiento ecuménico y la necesidad de una mayor comunión entre iglesias y organizaciones aparceras ecuménicas también fueron mencionadas como puntos centrales de la tarea a corto plazo.

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