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Sábado 27 de Octubre, 2007

Obispos metodistas alertan que amuletos y rezos no bastan para enfrentar a satanás

SAO PAULO, Brasil, Octubre 22, 2007

“No se vencen los ataques del diablo con amuletos y rezos. Es muy frecuente la Taxi Heathrow Airport influencia mística cristiana, donde se practica el exorcismo con objetos y rezos mágicas. Esas prácticas son totalmente sin fundamento bíblico y proceden de religiones paganas”, alertan los obispos metodistas, recordando que el mismo se da con el uso de la cruz y la Biblia abierta en los muebles de las casas, tan usuales en films de vampiros y demonios.

La carta pastoral recuerda que “el diablo es espíritu maligno que no puede ser vencido por nuestra fuerza carnal, pero si por la fuerza y poder del Espíritu de Dios”, destacando que la fe en Cristo, la vida verdadera, íntegra y santa “es algo que el diablo no puede enfrentar”. Una de las estrategias de Satanás, destaca el texto, “es hacer descrédito a la autoridad de la Biblia, porque él sabe que de ella viene consejo y fuerza de Dios”.

Los obispos reconocen que la carta pastoral es limitada, pero trae orientaciones claras de lo que la Biblia dice y como la Iglesia Metodista interpreta el asunto. En el Antiguo Testamento, el diablo es identificado por el término “satanás”, un ángel creado por Dios, caído porque se rebeló contra el Creador, “arrastrando, en su locura, otros ángeles, formando las huestes infernales”.

Ya en el Nuevo Testamento se informa que fue frecuente la confrontación de Satanás, o diablo, en el ministerio de Jesús, con el objetivo de provocarlo para que el Maestro atendiese sus deseos y abandonase los Planes de Dios.

Las tres áreas en las que tienta, como tentó a Jesús, son: necesidad física, de subsistencia (el diablo propone que Jesús transformase piedras en pan), necesidad de sustento para el alma y carencias emocionales internas (Jesús estaba sólo), y la necesidad de tener cosas para la vida.

La victoria sobre las fuerzas del diablo se da, también, a través de una continua confesión de pecados y compromiso con Jesús y el Evangelio del Reino de Dios, apuntan los obispos metodistas. Ellos alertan, con todo, que es preciso discernir si la manifestación es de hecho posesión demoníaca, una vez que hay diversas enfermedades psíquicas que producen reacciones que pueden ser confundidas con posesión.


“Debemos ser humildes y reconocer que algunas personas precisan de acompañamiento profesional de un psicólogo o psiquiatra. En esos casos precisamos reconocer también que existen, paralelamente, necesidades espirituales, y estas deben ser tratadas por el pastor o pastora en aconsejamiento pastoral”, analizan los obispos en la carta pastoral.–