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Lunes 8 de Noviembre, 2004

Directora de Pan Para el Mundo destaca rol social de la diaconía

JOHANNESBURGO, Sudáfrica, Noviembre 6, 2002

El servicio social de la iglesia (diaconía) debe ser la vanguardia de la vida de la iglesia en el mundo y su interacción con la sociedad tiene siempre dos dimensiones, afirmó Cornelia Fuellkrug Weitzel, directora de Pan para el Mundo (PPM), la agencia de servicio social de la iglesia protestante de Alemania.

La directora de PPM explicó que, por una parte, el diaconado debe estar totalmente involucrado en el desarrollo y los problemas de la sociedad. Pero, por otro lado, forma parte de estos desarrollos y problemas, y el servicio social es afectado por ellos, muchas veces antes de que la iglesia  perciba esos cambios en la sociedad

Fuellkrug Weitzel formuló esta apreciación ante más de 80 representantes de iglesias luteranas, agencias de servicio y otras organizaciones asociadas de la Federación Mundial Luterana (FML) reunidos en esta ciudad sudafricana del 3 al 7 del presente mes en la consulta denominada "Diaconía Profética - Para sanar al mundo".

El Departamento de Servicio Mundial de la FLM, en colaboración con los departamentos de Misión y Desarrollo y de Teología y Estudios de la entidad, han organizado la consulta para analizar el servicio social de la iglesia en sus contextos nacionales e internacional.

"Para Sanar al Mundo" es precisamente el tema de la X Asamblea de la FLM, el máximo organismo luterano, que se realiza cada seis años y que se desarrollará del 21 al 31 de julio del año próximo en  Winnipeg, Canadá. La FLM, fundada en 1947, agrupa a 136 iglesias de 76 países que cuentan con una membresía de 61,7 millones en todo el mundo.

Según el Servicio Informativo Luterano,  la directora de PPM anotó que el trabajo diaconal depende de las estructuras gubernamentales y del grado de diferenciación y especialización del sistema social. Por lo tanto está sometido a la dinámica de la globalización neoliberal.

Es importante anotar, dijo, que todos los contextos locales, nacionales y regionales, incluso las religiones, están sometidos a estructuras económicas y dinámicas similares. Los individuos, grupos étnicos y naciones son enfrentados sin piedad, compitiendo por recursos y mercados. Como consecuencia, las comunidades tradicionales experimentan la presión de la fragmentación y la competancia.

Fuellkrug Weitzel subrayó que servir no sólo fue parte de la vida de Jesucristo, sino que determinó su vida totalmente. Diaconía es la esencia de la iglesia, afirmó.

Las iglesias deben usar todos sus instrumentos y su potencial para atender las necesidades de los pobres y marginados. Las necesidades de los pobres no se pueden resolver sólo con caridad, afirmó.

La pobreza estructural demanda métodos dirigidos a afrontar sus raíces y consecuencias. Fortalecer al pobre para que use su propia capacidad es importante. Jesús ayudó a los pobres principalmente confiando en su habilidad para ayudarse ellos mismos, enfatizó.

Señaló que el trabajo diaconal no puede estar determinado por los límites de la iglesia, grupos étnicos, o género. Respecto a la capacidad para atender las necesidades de los pobres, dijo que la iglesia necesita continua adaptación y cambio. El compromiso de afrontar la miseria humana es claro, aun a costa de sacrificar principios tradicionales, recalcó.

Me alegra profundamente esta toma de conciencia de Pan para el Mundo en la mente de su Direcora. Sin embargo, creo que todavia no estan muy claron con el soporte al mismo sector evangelico. Deberan realizar profundos exfuersos por preparar al sector cristiano protestante en la gestion social.

Cesar Parra


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