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Sábado 27 de Octubre, 2007

Monsivais, Carlos
Monsivais, Carlos

Discuten expertos vigencia del laicismo en México y América Latina

Leopoldo Cervantes-Ortiz, CIUDAD DE MÉXICO, México, Octubre 15, 2007

Como una torpeza calificó Carlos Monsiváis los nuevos embates de la Iglesia Católica contra la Taxi Heathrow Airport laicidad en el marco del IV Seminario Latinoamericano de Laicismo llevado a cabo del 5 al 7 de octubre en un importante hotel de la capital mexicana.

Organizado por la Gran Logia del Valle de México y el Centro de Acción Laica de México, el seminario tuvo lugar con la participación de connotados especialistas, pues además de Monsiváis (conocido escritor y periodista de formación protestante), estuvieron presentes Pierre Galand  y Phillipe Grollet, ambos del Centro de Acción Laica de la Universidad Libre de Bélgica, Ariane Hassid, Lenine Rojas, los escritores Édgar González Ruiz, Álvaro Delgado y Francisco Martín Moreno, autores de sendos libros que analizan el papel del catolicismo en la historia de México, Rigoberto Plata Medina, Patricia Galeana, del Instituto de Investigaciones Históricas (UNAM), Jorge Carvajal, de la Universidad de Chile, Roberto Blancarte, de El Colegio de México, y Laura Campos Jiménez.

Las mesas y conferencias giraron alrededor de los siguientes temas: Enlace entre el laicismo y el Estado, Laicismo y poder político en el Estado contemporáneo, Laicidad y laicismo en México, Los liberales en México, La oposición al laicismo, Educación y laicismo, Laicismo y religión, Laicismo y derechos sexuales, Laicismo en el Estado mexicano y Laicismo y tolerancia. El evento fue inaugurado por Florencio Salazar Adame, subsecretario de Asuntos Religiosos de la Secretaría de Gobernación, quien se comprometió, a nombre del gobierno federal, a preservar el principio de laicidad del Estado, y señaló que postular clérigos a puestos de elección popular —como ha planteado la Iglesia Católica en semanas recientes—polarizaría a la población en perjuicio de la convivencia democrática. El ex secretario del Trabajo y Previsión Social, calificó a la disidencia como “signo vital de la democracia” al señalar que “quienes proponen reformas constitucionales para ampliar los derechos políticos de los religiosos, deben ser escuchados”. Sin embargo, enfatizó que las iglesias tienen en el Estado laico, al garante de la libertad religiosa.

El funcionario destacó la actuación de las logias masónicas en la preservación del régimen de libertad vigente en el país. “A nombre del gobierno de la República, expreso el compromiso de preservar la laicidad del Estado mexicano, con pleno respeto a los derechos, creencias y manifestaciones religiosas de los mexicanos, así como las ideas y las prácticas de quienes no tienen confesión religiosa”. Además, subrayó que un Estado confesional es por definición intolerante, de la misma manera que la religión de Estado es, por su propia naturaleza, igualmente intolerante, y aseveró que la mezcla de la religión y la política siempre ha sido explosiva.

Lo anterior se da en medio de la controversia desatada por la Iglesia Católica que, en nombre de la exigencia de “plena libertad religiosa”, desea que se impartan clases de religión en las escuelas públicas y mayor presencia en los medios electrónicos.  Dicho embate, que desató una fuerte controversia a diversos niveles,  se vio reforzado por la presencia de Dominique Mamberti, funcionario del Vaticano que acudió a las celebraciones oficiales del 15º aniversario del establecimiento de relaciones diplomáticas entre México y el Vaticano, quien llamó a “modificar el marco jurídico actual de México a fin de ‘superar las limitaciones y equívocos’ que se perciben en las normas vigente con el objetivo de llegar a una plena garantía de la libertad religiosa de todos los ciudadanos”.  Manberti insistió también en “la necesidad de que la nación mexicana avance hacia un estado laico, moderno que no sólo tolere la expresión religiosa ciudadana, sino que lo reconozca como derecho humano”. Los derechos humanos, finalizó, deben ser “ irrenunciables, inalienables e inadmisibles”.

Monsiváis, por su parte, consideró “necias, torpes y repetitivas” las exigencias del representante del Vaticano y de la jerarquía católica al gobierno de México de otorgarles mayor libertad religiosa, extender su credo a la educación pública básica y modificar la Carta Magna para que se les garanticen sus derechos de expresión. Agregó que, “ante el señalamiento del gobierno federal de que no es momento de modificar la Constitución, como pretenden los jerarcas católicos, en lo sucesivo este culto deberá resignarse a que en México permanecerá el Estado laico”. Advirtió que la representación católica en el país “debe apostar a que el Estado laico va a seguir y que para ellos la libertad religiosa ya existe”.
Dijo también que los jerarcas deben tomar en cuenta que la libertad que demandan, ellos “la han negado a todas las denominaciones protestantes”.  “Jamás aluden a la persecución contra otros credos. Para ellos el único existente es el católico. Cuando se les niega la enseñanza religiosa en las escuelas públicas insisten en que no hay libertad. A veces no la hay, sobre todo en el sureste, pero por la persecución (de ellos) a las otras creencias”, subrayó,  y afirmó que el Estado laico mexicano ha ido modificándose “conforme a las exigencias y la comprensión de la naturaleza social”; como que en las últimas décadas han estado presentes “la exigencia de inclusión”, la ampliación de los derechos de las minorías sexuales, así como los reproductivos de las mujeres. “Mientras no se acepte esta ampliación se tendrá una comprensión bastante menor de lo que significa el Estado laico”.

Asimismo, el escritor afirmó que el integrismo de la derecha y de la Iglesia católica está fracasando rotundamente en el país, porque nadie los ha tomado en cuenta; sin embargo, advirtió que la sociedad debe “tomar en serio” sus deseos de poder a través de un partido político, “pero de ningún modo la posibilidad que tienen de echar atrás libertades”. Dijo que a pesar de que México es una “plataforma fastuosa para las políticas vaticanas”, en los momentos de la ofensiva del autoritarismo lo anticlerical ha sido más fuerte. Muestra de ello, ejemplificó, es que grupos intelectuales del país “están absolutamente en contra del regreso del clericalismo”.

La nota de La Jornada agrega que con sus pretensiones de participar en política, los jerarcas asumen una posición “amnésica”, porque el derecho canónico les prohíbe expresamente ocupar cargos de elección popular o postularse como candidatos. Al hacer sus peticiones se les olvida la influencia que todavía tienen los sacerdotes en gran parte de sus centros de culto, sobre todo en el sector femenino, y “el poder de movilización con que aún cuentan en sus parroquias, como se demostró en las elecciones (federales) del año pasado”. Además, recordó que el país está profundamente secularizado, y no va a dejar de estarlo, porque “la secularización es la atmósfera propicia de desarrollo del Estado laico”; incluso recomendó el uso de Internet, porque se trata de un instrumento que fortalece el Estado laico por la gran cantidad de información que ahí se maneja.

Sobre las declaraciones del encargado del Vaticano de la relación con los estados, Dominique Mamberti, dijo que podía referirse a lo que sea a acerca de las instituciones, porque “la crítica se vale; pueden decirlo, lo han dicho y seguirán diciéndolo, y no tienen la menor posibilidad de pasar en cosas fundamentales. No van a pasar en educación religiosa en las escuelas públicas. No hay manera, ni el SNTE [sindicato nacional de maestros] se atrevería. No van a pasar en todo lo que tiene que ver con las prerrogativas políticas del clero. No me imagino a diputados y senadores regalándoles escaños. No van a hacer retroceder a la sociedad”.

En su oportunidad, Roberto Blancarte dijo que “actualmente en México existe una fuerte ofensiva por parte de grupos conservadores, que con el argumento de buscar la reivindicación de la libertad religiosa, desean incluir la educación religiosa en las escuelas públicas, hecho que significaría un fuerte retroceso en muchas de las libertades obtenidas. La laicidad o laicismo no es una persecución en contra de las iglesias, o una posición antirreligiosa, sino por el contrario, es la mejor garantía para las libertades religiosas sin ningún privilegio para alguna de ellas. En la historia no hay ninguna libertad religiosa que se haya podido garantizar hasta la existencia de un Estado que nosotros llamamos laico”.

Al señalar que el laicismo consiste en una actitud más combativa para construir la laicidad, Blancarte observó que “las posturas beligerantes del clero reforzaron la necesidad de construir un Estado autónomo y políticamente independiente que favoreciera la creación de las instituciones democráticas necesarias para favorecer una convivencia social pacífica y armoniosa”. Asimismo, definió la laicidad como “un régimen social de convivencia cuyas instituciones políticas están legitimadas principalmente por la soberanía popular y ya no por elementos religiosos”. Explicó que la separación entre Estado e iglesias no garantiza la laicidad de las instituciones, pues en América Latina, muchos de los Estados nacionales todavía dependen de la legitimidad proveniente de las instituciones religiosas: “El problema es que muchos políticos olvidan que su autoridad proviene del pueblo y acuden a las instituciones religiosas para buscar legitimidad, otorgándoles un poder que no tienen. Cuanto esto ocurre se afecta el principio de legitimidad democrática de la autoridad política, porque mina su propia fuente de autoridad que es la soberanía popular. Es una especie de harakiri para la democracia y para el poder político”, concluyó.

Por último, Blancarte indicó que el Estado laico está obligado a defender la libertad de conciencia, la igualdad de los ciudadanos y la autonomía de lo político frente a lo religioso, pero que para estas condiciones se cumplan, es necesario que la voluntad mayoritaria del pueblo no vulnere el respeto a los derechos de las minorías religiosas, sexuales o políticas.

 1-Mario Alberto Reyes, “Postular clérigos a puestos de elección popular, dañaría convivencia democrática: Segob”, en NotiEse. Agencia Especializada de Noticias, 6 de octubre de 2007, https://notiese.org/interior.shtml?sh_itm=4e932efece0bdbaae4bbb514a3d5eb0b.
 2-Idem.
 3- Cf. G. León Zaragoza, “Discutir sobre libertad religiosa en la reforma del Estado, pide la Iglesia”, en La Jornada, 18 de junio de 2007, www.jornada.unam.mx/2007/06/18/index.php?section=politica&article=008n2pol; Idem, “Llama la arquidiócesis a legisladores a reflexionar sobre libertad religiosa”, en La Jornada, 8 de octubre de 2007.
4- Enrique Méndez y Roberto Garduño, “PRD y PRI rechazan postura del Vaticano”, en La Jornada, 8 de octubre de 2007.
 5-Natalia Gómez, “Llama representante del Vaticano a garantizar libertad religiosa”, en El Universal, 3 de octubre de 2007, www.eluniversal.com.mx/notas/452761.html.
 
6-G. León Zaragoza, “Torpeza, que la Iglesia católica pida mayor libertad: Monsiváis”, en La Jornada, 7 de octubre de 2007, www.jornada.unam.mx/2007/10/07/index.php?section=politica&article=003n1pol. Cf. Arturo Jiménez, Monsiváis: laicismo, tolerancia y crítica al poder, herencia de la Reforma”, en La Jornada, 15 de febrero de 2007, www.jornada.unam.mx/2007/02/15/index.php?section=cultura&article=a05n1cul, a propósito de la reedición del libro de Monsiváis, Las herencias ocultas del liberalismo mexicano.
7- Idem.
8- M.A. Reyes, op. cit.