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Jueves 11 de Octubre, 2007

Pérez Esquivel [Foto:CMI]
Pérez Esquivel [Foto:CMI]

Von Wernich: piden que se lo condene como genocida y que se pronuncie la Iglesia

LA PLATA, Argentina, Octubre 8, 2007

"Muchos sectores de la Iglesia deben pronunciarse. Esperamos un gesto, una clarificación de la jerarquía Taxi Heathrow Airport eclesiástica", expresó Pérez Esquivel, al ingresar al edificio del Tribunal Oral número 1, donde se aguarda el inicio de los alegatos de la Fiscalía y la querella.

El dirigente afirmó que "sería importante un pronunciamiento" de la Iglesia, para no recaer "en el revanchismo y el odio".

A su vez, el premio Nobel, quien fue uno de los testigos en el proceso contra el ex capellán, señaló que un fallo condenatorio serviría para comenzar "a cerrar las heridas que tiene nuestro pueblo".

En tanto, se supo que Miriam Bregman, abogada del colectivo "Justicia Ya", pidió que se condene a Von Wernich como autor de "genocidio".

"No es partícipe, es autor y pieza clave del genocidio; es un engranaje de una única maquinaria represiva que actuaba en todo el país", afirmó Bregman en su alegato ante el tribunal que juzga al detenido.

Por su parte, Alejo Ramos Padilla, abogado de la familia del periodista Jacobo Timerman, pidió "la condena máxima de la escala penal" para el sacerdote.

Mañana se conocerá el fallo de los tres jueces del tribunal federal de La Plata, a 50 kilómetros al sur de la capital, que desde julio procesan oralmente al sacerdote católico acusado de complicidad en delitos de lesa humanidad durante la pasada dictadura militar.

Von Wernich, de 69 años, está acusado de ser coautor de siete homicidios, haber participado en 31 casos de torturas y en 42 secuestros, cometidos en cinco centros clandestinos de detención, en los que el religioso ingresaba libremente.

Más de 70 testigos declararon durante el juicio, muchos de ellos sobrevivientes de los campos de detención. Relataron que von Wernich no cumplía ninguna labor pastoral, sino que los visitaba, después de las sesiones de tortura, exhortándolos a confesar y a colaborar con sus captores para que cesaran los tormentos.

Fuentes: AP y El Día