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Jueves 11 de Octubre, 2007

Consulta vecinal le dice "no" a presencia de minera

Víctor Liza Jaramillo, LIMA, Perú, Setiembre 19, 2007

En los tres distritos donde se desarrolló el referendo, la opción del "No" alcanzó más Taxi Heathrow Airport del 90 por ciento de las votaciones. En el distrito de Carmen de la Frontera, el "No" llegó al 93 por ciento; en Ayabaca, el 93,4; mientras que en Pacaipampa llegó al 97 por ciento.

Pese a que el gobierno central pretendió declarar ilegal la consulta, el 60 por ciento de los pobladores de los tres distritos acudió a las urnas a manifestar su posición acerca del proyecto "Río Blanco", que pretendía instalar la minera Majaz en dichas localidades, aún cuando la consulta no tiene efecto vinculante.

Incluso la asistencia hubiera sido mayor, de no ser por un campeonato deportivo de fútbol y voleibol que, paradójicamente, organizó la misma empresa minera, según denuncias de dirigentes de estas comunidades campesinas.

Esta consulta fue promovida por estas comunidades, debido a que consideran que, como ha ocurrido en muchas ocasiones en el país, los asentamientos mineros han incurrido en contaminación ambiental, siendo el caso más emblemático el de la minera Doe Run, instalada en la ciudad de la Oroya, de la sierra central del Perú. Esta misma ciudad es una de las   más contaminadas por plomo en el continente.

De esta manera, se repite la experiencia del 2002, cuando la comunidad de Tambogrande se opuso a la instalación de la minera canadiense Manhattan, con el 98 por ciento de las votaciones.

A la cita electoral, acudieron 22 observadores electorales de Ecuador, Bolivia, España, Alemania, Inglaterra, Canadá y Suiza, como 20 miembros de la Asociación Civil Transparencia, entidad no gubernamental que viene observando los procesos electorales del país en los últimos 10 años.

Pese al abrumador resultado, el representante de las comunidades, Magdiel Carrión, indicó que están dispuestos a dialogar con el gobierno, pero que su apuesta de desarrollo de su región pasa por la agricultura y la ganadería, antes que por la minería.

En el Perú, se viene experimentando un "boom" de la minería, por lo cual los gobiernos de los últimos años han decidido apostar por esta actividad, debido a los grandes réditos económicos que deja, con más de 600 por ciento de utilidades.

Sin embargo, estas entidades mineras solo dejan aportes voluntarios al Estado, siendo muchas de estas exoneradas de pagar impuestos; y como contraparte, las comunidades en los alrededores son las más pobres del país, y con grandes índices de contaminación ambiental.