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Jueves 11 de Octubre, 2007

ANFASEP, 24 años de lucha por la verdad y la justicia

Germán Vargas Frías, LIMA, Perú, Setiembre 3, 2007

Un verso de César Vallejo es una buena manera de empezar a decir algo sobre Taxi Heathrow Airport la Asociación Nacional de Familiares de Secuestrados, Detenidos y Desaparecidos del Perú -ANFASEP, y quiero hacerlo hoy a propósito del aniversario 24 de esta organización que es, sin duda, la protagonista principal de una hermosa gesta por la verdad y la justicia en nuestro país.
 
Fue el dos de septiembre de 1983, Ayacucho y otros lugares del Perú se desangraban, y muchos miraban lo que ocurría en esta parte del país con una mezcla de escepticismo, indolencia y desdén. La historia dice que fueron  alrededor de 20 mujeres familiares de personas desaparecidas las que, para decirlo como Vallejo, se pusieron el alma para desafiar al terror dogmático y oficial, y así reivindicar la dignidad de nuestro pueblo. Luego se adhirieron más, todas cubiertas de sueños, y armadas de coraje y esperanza.
 
En las Conclusiones Generales del Informe Final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación, se dice: “... la CVR destaca y reconoce la persistencia de la Asociación Nacional de Familiares de Secuestrados, Detenidos y Desaparecidos del Perú (ANFASEP), conformada en su abrumadora mayoría por mujeres ayacuchanas quechuahablantes de escasos recursos. Aun en los peores momentos con tenacidad y valentía, dichas mujeres mantuvieron viva la llama de la esperanza en la recuperación de sus seres queridos y en la aplicación de justicia para los responsables de su desaparición”.
 
Estas mujeres -a quienes el mafioso que fuera presidente y hoy se guarece vergonzosamente entre Chile y Japón- se atrevió a llamar “terrucas”, fueron las que frente al silencio cómplice y cobarde de muchos otros, mostraron con su ejemplo la ruta para la recuperación de nuestra dignidad. 
 
Gandhi dijo que “perdonar y aceptar la injusticia es cobardía”, y quienes saben de este gran líder de la India, creyente de la superioridad moral y estratégica de la lucha no violenta, entienden que su aserto nada tiene que ver con la venganza. Yo creo que las mamás de ANFASEP entendieron lo mismo. La injusticia no se perdona, se debe corregir, y si entendemos que la verdad jamás daña a una causa justa, la lucha por la verdad y contra la impunidad librada por ANFASEP, ha sido una de las expresiones de defensa y promoción de la dignidad humana más hermosas que ha habido en nuestro país.
 
Si Vallejo viviera hoy, quizás habría hecho algunos cambios a su verso. Imagino  que diría:
 
     Creo que ya va a venir el día en que nos pongamos el alma, 
     y nos cubramos de sueños 
     Y si por la malicia de unos pocos perdemos nuestra dignidad, 
     Las mamás de ANFASEP, sus hijos, y otros muchos saldremos a buscarla.