Volver al inicio

Jueves 11 de Octubre, 2007

El Cepad sigue esperando dialogar con el gobierno de Ortega

Trinidad Vásquez, MANAGUA, Nicaragua, Agosto 15, 2007

Salazar, que es miembro de la Comisión de Relaciones con las Iglesias  del Consejo de Taxi Heathrow Airport Iglesias Evangélicas Pro Alianza Denominacional (Cepad) y Lillian Reyna, líder nazarena y presidenta de la Junta Directiva del Cepad, esperaron a la primera dama y secretaria de comunicación,Rosario Murillo o su delegado, pero nadie llegó a la cita.  "La invitamos dos veces para conocer los  alcances de los programas  sociales  del gobierno y la función de los CPC, pero no llegó", dijo Reyna.

Una gran cantidad de líderes evangélicos fueron testigos de la ausencia del gobierno, "que no quiere dar la  cara; eso es  negativo y por eso el pueblo se siente desinformado de los programas gubernamentales", dijo Reyna.

Fredy Solorzano, segundo vocal de la junta directiva del Cepad, dijo que la  ausencia de Murillo se interpreta  como  un mensaje  negativo del gobierno porque era la oportunidad que tenia la primera dama de explicar al sector evangélico el papel de los CPC y  los proyectos del Gobierno. Solorzano  en su reflexión bíblica, sobre Lucas 10, expresó que  el Cepad debe mantener siempre su voz profética en alto frente a los poderosos y  ante la violencia que vive el país  o cualquier  acto de  injusticia  que va en detrimento de los pobres.

El pastor Salazar dijo que al cumplirse los 20 años de los acuerdos de  paz de Esquipulas, en Guatemala, "la realidad es que vivimos entre la espada y la cruz". Observó que no hay paz dentro del mismo gobierno y  muchos menos  en la Asamblea Nacional donde  se suponen están los padres de la patria que deben ser ejemplos y preocuparse de los problemas de la nación; "en cambio todos sabemos que  viven en grandes pleitos por el poder", afirmó.

Hasta la fecha, el gobierno de Daniel Ortega no ha sostenido ningún acercamiento con el sector evangélico.

Reyna informó en la asamblea del martes 7 de agosto que fue enviada una carta al Ministro de Educación, explicándole  que centenares de maestros del circuito de comunidades rurales del norte   sufren  penalidades por el pago de un 3 por ciento en las distribuidoras comerciales  para  cambiar sus cheques, porque no hay bancos. Cada  educador tiene que comprar 12 dólares en mercadería y el pago del  3 por ciento.