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Viernes 9 de Julio, 2004

Evangélicos critican presunto pacto entre cardenal y sandinistas

Trinidad Vásquez, MANAGUA, Nicaragua, Octubre 10, 2002

Un presunto pacto entre el cardenal Miguel Obando y Bravo y Daniel Ortega, líder del Taxi Heathrow Airport izquierdista Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), preocupa a los líderes evangélicos por las consecuencias que podría tener para la recta aplicación de la justicia en Nicaragua.

Según los analistas, el pacto entre el cardenal Obando y Bravo y  Ortega, permitió la reelección de Roberto Rivas como presidente del Consejo Supremo Electoral (CSE) y de Emmet Lang, militante del FSLN, como vicepresidente del mismo organismo.

Rivas es objeto de investigación por parte de la Contraloría de la República, por supuestos despilfarros en su administración pasada. Según el pacto Rivas será eximido de ser llevado a juicio.

El pastor Benjamín Cortés, vicepresidente de la Comunidad Cristiana Mesoamericana, dijo que el pacto viene a ser un obstáculo para el imperio de la justicia en Nicaragua.

Por su parte, el Consejo de Iglesias Evangélicas Pro Alianza Denominacional, (CEPAD), a través de su órgano oficial Radio Cepad, rechazó ese pacto, porque viene a a aumentar la tensión en la crítica situación política y económica del país.

El pastor Gustavo Leyton, secretario de la Junta Directiva del CEPAD, dijo que una vez más se confirma que la Iglesia Católica es el poder tras el trono, porque hasta ayer martes el presidente Enrique Bolaños no ha dicho nada respecto a ese pacto.

Leyton agregó que es triste para el sandinismo ver que Ortega negocia cuotas de poder y prebendas. Con esas acciones, 0rtega destruye la Convergencia Nacional y la credibilidad del FSLN, afirmó.

Por otra parte, Leyton elogió la actitud del contralor Luis Angel Montenegro y la renuncia a la Convergencia Nacional del jurista Sergio García Quintero, quien criticó al cardenal Obando por no decir la verdad al pueblo.

Esta negociación (Obando-Ortega) es un golpe duro a la justicia y a la lucha contra la corrupción comentó García Quintero. Añadió que después del pacto, Ortega seguiría siendo víbora para el cardenal, pero una víbora santificada.

El pastor Cortés, dijo que, como profesor de teología le preocupa las conversaciones entre el presidente Bolaños, el cardenal Obando y Daniel Ortega. Para nadie es un secreto la malversación de los impuestos de los contribuyentes en la administración del ex presidente Arnoldo Alemán y la posición de la Iglesia Católica no corresponde con la ética cristiana que debe guardar. Esos pactos no contribuyen al proceso de gobernabilidad, sostuvo.

Cortés anunció para los próximos días una reunión de líderes evangélicos para discutir más sobre el tema.

El martes 8, la Conferencia Episcopal emitió una carta aclaratoria, expresando que no hay ningún pacto entre el cardenal Obando y  Bravo y Ortega.

Monseñor Eddy Montenegro, de la curia arzobispal de Managua, dijo que no existe ningún pacto, que se trata de un ataque falaz, que promueven algunos medios de comunicación.

Por su parte, el contralor Luis Angel Montenegro sostuvo que jamás firmará una nueva acta, donde se cambie la presunción penal contra Roberto Rivas, protegido del cardenal Obando y Bravo.

El reverendo Norman Bent, procurador especial para los pueblos indígenas, declaró que la reelección de Rivas, como presidente del CSE, es una vergüenza nacional y lo acusó de ser racista. Rivas jamás se ha preocupado por los problemas de la Costa Atlántica, dijo Bent.

David Álvarez, líder juvenil y funcionario de la Alianza Evangélica Nicaragüense, dijo que el pacto Obando- Ortega, es un hecho consumado, pero que los evangélicos tienen que seguir luchando por la causa de los humildes.


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