Contra el tabaquismo: "Mientras fumo, mi vida yo consumo"
LA HABANA, Cuba, Mayo 31, 2007
Aunque lamentablemente la falta de voluntad impide a muchos alcanzar la meta propuesta, millones de Taxi Heathrow Airport fumadores se suman en el planeta al esfuerzo para apartarse del tabaquismo, mal que mata anualmente a cinco millones de personas en el mundo, cifra que en 2030 se elevará a 10 millones, casi la tercera parte de ellas en países en vías de desarrollo.
El humo del cigarro o tabaco puede afectar por dos vías: el que proviene del cigarro encendido y el que inhala y exhala el fumador, una vez filtrada la humareda en el pulmón.
Este humo de tabaco ambiental (HTA) lo componen más de cuatro mil sustancias químicas, de las cuales unas 60 son cancerígenas: el benceno, polonio, hidrocarburos, cromo, arsénico, y otras irritantes y tóxicas, como amoniaco, formol, monóxido de carbono y nicotina.
Se consideran fumadores pasivos, involuntarios o de segunda mano, aquellos que no practican ese hábito y son obligados a aspirar el humo de los fumadores que están cerca.
La exposición del HTA es la principal fuente de contaminación del aire en espacio cerrado y puede causar enfermedades a los no fumadores, sean niños o adultos.
Una de cada cinco muertes atribuibles al fumar están relacionadas con el tabaquismo pasivo. Si una persona coincide con dos fumadores en una habitación cerrada, a las ocho horas su organismo se intoxicará con niveles de nicotina equivalentes al consumo de cinco cigarrillos al día.
El HTA es causa del síndrome de muerte súbita, enfermedades respiratorias agudas y crónicas, asma e infecciones del oído en recién nacidos, y se le atribuye responsabilidad en el bajo peso al nacer y en la mortalidad infantil.
En la madre fumadora puede producir bajo peso, abortos espontáneos, partos prematuros, anemia, menopausia temprana y disminución de la fecundidad, explicó la doctora Oria Susana Acosta, Coordinadora del Programa Nacional de Prevención y Control del Tabaquismo, del Ministerio de Salud Pública.
Precisó que en Cuba el 32 por ciento de la población fuma, un 12 por ciento ha dejado ese hábito y el 56 por ciento nunca lo ha ejercido.
Desde 1999 se mantiene estable el consumo de cigarrillos, lo cual obliga a insistir en la necesidad de eliminar ese vicio, el cual se vincula con cerca del 90 por ciento de las muertes por cáncer de pulmón y la cuarta parte de las cardiopatías.
Se le "acusa" además del 30 por ciento del total de los decesos por tumores malignos, que en 2006 sumaron casi 20 mil muertes en Cuba.
Bajo el lema "Crea y disfruta espacios libres de humo", Cuba desarrolla múltiples acciones en ocasión del Día Mundial sin Fumar, cuyo acto central tendrá lugar en Ciego de Avila, territorio con sólo 19,2 por ciento de prevalencia de fumadores, la más baja del país.
Este año la OMS dedica la efeméride a crear ambientes libres de humo, ya que los fumadores pasivos tienen mayores probabilidades de contraer afecciones relacionadas con el tabaquismo que las que se rebelan contra esa pasividad y no permiten la proximidad de personas con un cigarro en la mano.
De ahí la importancia de la prevención desde la Atención Primaria de Salud y de medidas severas que prohíban fumar en centros laborales, educacionales, sanitarios y en todos los lugares cerrados, si se tiene en cuenta la aspiración de Cuba de lograr en breve plazo una expectativa de vida de 80 años, al nivel de naciones desarrolladas.
Los millones de personas que mueren en el mundo por la citada adicción, deben preocupar y ocupar a quienes marchan irremisible a engrosar las escalofriantes cifras mencionadas, y optan por el placer de fumar, ese que constituye el asunto de una canción, cuyo pedazo más veraz expresa '"mientras fumo, mi vida yo consumo".
Fuente: Edición Digital Periódico ¨Adelante¨, Camagüey.

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