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Domingo 20 de Marzo, 2005

Lucha contra el terrorismo sin violar derechos derechos humanos

Esteban Cuya, NUREMBERG, Alemania, Octubre 7, 2002

"Aunque muchos en el mundo reconocen que los derechos humanos son el fundamento que sostiene la casa de un mundo pacífico y digno, en la práctica se niega esta convicción, cometiendo violaciones masivas a estos derechos, declaró la jurista alemana Brita Wagener (48 años).

Wagener, directora del Gabinete de Derechos Humanos en el Ministerio Federal de Relaciones Exteriores de Alemania, hizo esta afirmación durante su exposición en la Conferencia Internacional "La promoción de la tolerancia y losderechos humanos a través de la educación y los medios de comunicación".

Esta Conferencia, realizada los días 4 y 5 de octubre,  fue convocada, entre otros, por el Departamento de Derechos Humanos de la ciudad de Nuremberg, la Universidad para la Paz, de San José, Costa Rica; y el Ministerio Federal de Relaciones Exteriores de Alemania.

La jurista Brita Wagener citó como ejemplos de gran incoherencia en la práctica de los derechos humanos, el hecho de que existen informes sobre tortura y maltratos en más de un tercio de los países miembros de las Naciones Unidas, y que en muchos países cientos o miles de personas permanecen detenidos sin juicio ni acusaciones concretas.

Agregó que es grave que cerca de 100 millones de mujeres en el mundo sean víctimas de mutilaciones genitales, según informes de la UNICEF, y que casi uno de cada dos seres humanos tenga que vivir con menos de 2 dólares al día.

Brita Wagener indicó que la protección y vigilancia de los derechos humanos debe ser un acto consciente y permanente, y que incluso en los países con un alto grado de compromiso con los derechos humanos es necesario controlar su aplicación por parte del Estado y de sus funcionarios civiles o militares.

"Los derechos humanos no son un lujo y tampoco un tema de ocio que debe desplazarse a segundo plano cuando otro tema gana más importancia, por ejemplo la politica de seguridad o la lucha contra el terror" sostuvo.

"Por el contrario, dijo Wagener, el fomento y el respeto pleno de los derechos humanos, de la democracia y del Estado de derecho, a largo plazo, es la base para la estabilidad y la paz".

Wagener, quien trabajó como diplomática alemana en El Cairo, así como en Nueva Delhi y Tel Aviv, cuestionó que todavía se ponga en duda la validez general de los derechos humanos, y que no todos los países del mundo acepten la universalidad de estos derechos, basándose en divergencias culturales o religiosas.

La jurista se refirió a la pena de muerte por apredreamiento, la mutilacion de los genitales femeninos, así como también a las limitaciones de la libertad de la prensa, de opinión y de religión.

"No debemos aceptar que con el pretexto de la lucha contra el terrorismo se legitimen violaciones a los derechos humanos" manifestó Wagener, generando aquí el aplauso de los más de 200 participantes en la Conferencia Internacional.

Wagener añadió que esta convicción es válida para la libertad de prensa y de opinión, así como para el derecho de las minorías, la protección ante la tortura y los maltratos crueles. Esto también está relacionado de forma estrecha con el mantenimiento de nuestros derechos cívicos en Alemania y Europa.

Señaló que solamente seremos auténticos al revisar si en nuestros países se respetan los derechos humanos.¿Cuál es nuestra actitud en cuanto al racismo, al antisemitismo? ¿Cómo tratamos a los solicitantes de asilo, a los refugiados y a las minorías? preguntó al público.

Luego puntualizó que no debemos permitir que se establezcan calificaciones generales para grupos étnicos o la estigmatización de parte de la población o la hostilidad contra extranjeros.

Seguidamente sostuvo que "nosotros en Europa y Alemania tenemos que revisar nuestras normas de libertad, igualdad y legalidad. Los acontecimientos del 11 de septiembre nos mostraron temas y conflictos a los que antes no habíamos dedicado mucho tiempo y atención".

Estos temas son la injusticia, las desigualdades económicas, los efectos negativos de la globalización, la miseria y la pobreza, señaló.

También dijo que "al no habernos enfrentado con esos conflictos, para crear paz y estabilidad, alimentamos el terrorismo".

La funcionaria del Ministerio de Relaciones Exteriores de Alemania reconoció que hoy en día urge un sistema de seguridad global, que debe contener junto con la seguridad tambien el bienestar, la democracia y el desarrollo de la cultura. Esto demanda una nueva orientación en la politica mundial que nos da la ocasión de construir un multilatelarismo, un diálogo permanente de las culturas y una lucha conjunta contra las causas del terror.

En este sentido, añadió, una política anti-terrorista responsable tiene que comprometerse con una aplicación preventiva de los derechos humanos a nivel mundial. La politica de derechos humanos tiene que entenderse como un medio de prevencion de crisis y conflictos regionales, reiteró.

Wagener precisó que los derechos humanos son un marco necesario para la globalización. "Al respetarlos todos juntos contribuimos a transformar el proceso de la globalización positivamente para todos los pueblos. Aquí tenemos que encontrar un equilibrio para evitar conflictos sociales y nuevas amenazas".

"Una estrategia contra el terrorismo tiene que concentrarse en cuestiones del subdesarrollo que pueden causar odio y desesperación", resaltó. También el "buen gobierno" exige la reducción de las grandes desigualdades sociales, la lucha contra la corrupción; una política que fomente la participación de todos en el bienestar y en las decisiones políticas, la democratizacion del Estado y de la sociedad, el compromiso por construir una globalización económica más justa.

Wagener declaró que en la estrategia contra el terrorismo el diálogo de las culturas también es muy importante y debe contener el tema de los derechos humanos. El diálogo intercultural e interreligioso contribuye a reducir la falta de comunicación, la intolerancia y la tendencia a la violencia, concluyó.


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