Volver al inicio

Martes 13 de Noviembre, 2007

Cacique Adrián Esquino Lisco: La dignidad de toda una vida

Rafael Menjívar Saavedra, SAN SALVADOR, El Salvador, Mayo 10, 2007

Hablar del Cacique Adrián Esquino Lisco, es dignificar un trazo de nuestra historia reciente de Taxi Heathrow Airport héroes y mártires, de un pueblo nativo “indígena” a punto de extinguirse en sus tradiciones, creencias y sabidurías. Un pueblo sofocado por la constante injusticia social que ha carcomido su fuerza de vivir.

Aunque tumbado por la enfermedad crónica de la diabetes, la permanente práctica de la diálisis, la poca movilización de sus miembros inferiores por la mala práctica hospitalaria que lo dejó inválido por
varios años y la pérdida de un ojo, que fue vaciado por la también mala práctica, Esquino Lisco, mira con dignidad en futuro cercano, y contempla el ocaso de su vida, como un desafío a vencer.

“Estoy inválido de mi cuerpo, pero mi corazón late con la misma intensidad con que he vivido mi vida.”, sostiene.

Adrián Esquino Lisco, nació el 2 de diciembre de 1934, en el Cantón San Ramón, Sonsonate, de Rosendo Lisco Cerén y Juana Lisca Teban, quienes procrearon 12 hijos, 6 de ellos murieron a temprana edad y 5 fueron fusilados en la masacre indígena de 1932.

Lisco, procreo en su hogar, 7 hijos e hijas, de los cuales murieron 2. Tres son jornaleros en pequeño del Cantón San Ramón, pero junto a los demás hermanos y líderes, continúan en la lucha por la defensa y protección de las raíces nativas de esta tierra de Cuscatlán.

Esquino Lisco, fue electo Cacique, cuando tenía 17 años, por más de 5 mil representantes de movimientos indígenas, durante una Asamblea Regional. “Yo me encontraba desyerbando mi milpa, cuando llegaron a pedirme si podía retomar esa labor, que por muchos años tenía mi “tata. De inmediato dije que si”, afirma. Y desde esa fecha, he mantenido al frente una constante lucha por la defensa, promoción y dignidad de los derechos “indígenas a nivel nacional e internacional, pero claro, mi enfermedad me ha imposibilitado seguir con tal intensidad”, aclara.

"Ahora mi hijo Hilario Crespín Lisco, ha sido nombrado como el nuevo Cacique Indígena y junto a mi otro hijo el abogado, Fidel Crespín, a quien se la ha concedido la “Autoridad”, realizan un fuerte trabajo de defensa y promoción de los derechos indígenas. Mi otro hijo, Margarito Lisco, vive en Estados Unidos, Washington y es miembro del Consejo Indígena Mundial. El hace un enlace permanente con la causa nacional", cuenta.

Adrián Esquino Lisco, es un líder indígena, que se ha mantenido al frente de la Asociación Nacional Indígena de El Salvador, ANIS, por muchos años. Un referente nacional para el tema indígena del país, sin embargo pese a su liderazgo, ahora esta casi olvidado por el Estado, el movimiento indígena y la sociedad organizada.

Elva Pérez de Esquino, que nació el 13 de agosto de 1945, en santo Domingo de Guzmán, Sonsonate, es su  compañera de vida y aunque trabaja, dedica parte de su vida al tratamiento médico hospitalario que sigue el Cacique, muchas veces en San Salvador, lo cual le crea sendas dificultades para la movilización en la atención de su trabajo.


El Cacique Adrián Esquino Lisco,anunció este lunes, en reunión sostenida con el liderazgo de la Iglesia Luterana salvadoreña, que contraerá matrimonio religioso, este sábado 12 mayo con su Compañera de Vida, Elva Pérez de Esquino.

La actividad se desarrollará en las instalaciones de la Iglesia Luterana La Resurrección, ubicada sobre la Calle Cinco de Noviembre, Barrio San Miguelito, San salvador, a las 10:00 de la mañana, hora local.


Según el Cacique, es una tradición indígena que llamados por el espíritu de sus ancestros, deben casarse ante Dios y la naturaleza, antes de partir a la otra dimensión. Ante tal iniciativa, el Obispo, Medardo Gómez, señaló: “es para mi un honor como Obispo, amigo y hermano del Cacique, hacer este acto bendito.


“Las Iglesias, el pueblo, el gobierno y toda esta generación, debe rendirle tributo, por todo el esfuerzo que ha hecho por la defensa y protección de nuestra cultura ancestral”, sostuvo el Gomez.

Para el Obispo es urgente su auxilio y llama a los diversos organismos, al gobierno, a la empresa privada, redes y medios de comunicación a apoyarles en sus necesidades y ha rendirle tributo por su aporte a la paz. "La historia debe premiar a un hombre que ha luchado toda su vida y que ahora está olvidado", afirma.

Vamos a casarlo por nuestra Iglesia, pero entendemos que será un ritual en donde se conectará con todas la creencias, costumbres y sabidurías indígenas, porque el alma está tatuada de fuerza y sangre indígena. Nunca dejará indio, nunca dejará de ser hermano, nunca dejará de ser al Gran Cacique de Cuscatlán.