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Jueves 11 de Octubre, 2007

La Iglesia Metodista se expresa sobre la Reforma del Código Civil

SAN JUAN, Puerto Rico, Mayo 7, 2007

El obispo Juan A. Vera Méndez, representando a la Iglesia Metodista de ese país, presentó Taxi Heathrow Airport el pasado 2 de mayo, ante la Comisión Conjunta Permanente para la Revisión y Reforma del Código Civil de Puerto Rico, una ponencia donde dejó clara la posición de esa Iglesia ante las reformas previstas.

El prelado metodista expresó: "En estos días en el país se habla de condenar a sectores, que igual que aquella mujer, no tienen un estilo de vida aceptado por la mayoría de la sociedad, ni por la interpretación mayoritaria de las enseñanzas cristianas. Esa enorme responsabilidad de juzgar se la dejamos al Señor Jesucristo, que sea él quien se encargue de juzgar a los que viven un estilo de vida alternativo. Fieles al Evangelio de Cristo somos portadores de un mensaje que perdona, sana, restaura y redime a la gente. La gracia de Dios es mayor que el rechazo y el discrimen contra cualquier minoría."

Sobre la homosexualidad y las uniones de hecho, que son los ítems más controvertidos el proyecto, Vera Méndez afirmó: "Reconocemos  que la sexualidad es un don de Dios para todos. Creemos que las personas pueden ser totalmente humanas sólo cuando ellas mismas, la Iglesia y la sociedad reconocen y afirman ese don. Convocamos a todas las personas a la plena, disciplinada y responsable plenitud de sí mismas, de los otros y otras y de la sociedad en la mayordomía de este don. Así mismo reconocemos nuestra comprensión limitada de este complejo don e invitamos a las disciplinas médicas, teológicas y humanísticas a unirse en un esfuerzo intencional por entender la sexualidad humana de manera más cabal.

Las personas homosexuales, tanto como las heterosexuales, son individuos de valor sagrado. Aún cuando todas las personas son seres sexuales, ya sea que estén o no casadas, en la Iglesia Metodista de Puerto Rico creemos que las relaciones sexuales solo se afirman humanamente dentro del vínculo matrimonial. El sexo puede tornarse en objeto de explotación tanto dentro como fuera del matrimonio. Rechazamos todas las expresiones sexuales que dañan o destruyen la humanidad que Dios nos ha dado por derecho de nacimiento y afirmamos únicamente la expresión sexual que afirma esa misma humanidad."