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Sábado 1 de Setiembre, 2007

Eliana Rolenber, directora de CESE, emite comunicado con duras críticas al informe de Comisión Parlamentaria sobre la tierra.
Eliana Rolenber, directora de CESE, emite comunicado con duras críticas al informe de Comisión Parlamentaria sobre la tierra.

La "Suiza del Dinero"

Entrevista: Edelberto Behs, SALVADOR, Brasil

ALC – Suiza es conocida en el mundo, por su neutralidad, hecho que respalda el Taxi Heathrow Airport concepto de que es también un lugar seguro para depositar dinero. Su participación en Expo.O2 fue sobre el tema "La Suíza del Dinero". ¿Qué enfoque dio a su intervención?

Rolemberg - Procuré investigar directamente la situación del sector financiero, haciendo contacto con grandes bancos, con la Asociación de Banqueros, con el servicio jurídico de la Comisión Federal Bancaria, con las ONGs que trabajan en la fiscalización de ese sector y articulan manifestaciones de la sociedad civil y con pastores de la Iglesia Evangélica Reformada, que tratan de discutir cuestiones éticas y de responsabilidad social con los banqueros.

Es necesario tener en cuenta el monto administrado por bancos suizos: cerca de 3.000 billones de francos suizos (1US$ = 1.50 FRS), aproximadamente la mitad del mismo es de origen extranjero, institucional o privado. Ese monto presenta problemas como el lavado de dineiro, efectos de mayor cuantía cuando hay mala aplicación y mayor probabilidad de escándalos.

Esa situación es usada por la competencia, provocando que bancos ingleses, entre otros, cuestionen el sigilo bancario, responsabilizándolo por el éxito de Suiza en atraer dinero del exterior.

Suiza es un país de territorio muy pequeño y por depender mucho de la situación de otros países se volvió vulnerable. Por muchos años, el país fue visto como una isla socio-político-financieramente estable, un centro financiero para los extranjeros que tenían dinero para invertir. Hoy, continúa como plaza favorable para varios países, aunque sin la importancia de 30 años atrás.

La mayor dificultad, sin embargo, está en la cuestión ética, principalmente en relación con el llamado “Tercer Mundo”. La fuga de capitales del resto de Europa y de Estados Unidos busca, en su mayor parte, evadir impuestos, y Suiza se ocupa de administrar esos recursos.

Respecto al “Tercer Mundo”, sin embargo, el capital que fuga hace falta en el país de origen. Para los banqueros eso no sería un problema en sí mismo, pero éticamente hay otros aspectos que considerar, como por ejemplo la situación social en el país de origen del capital tránsfuga, las condicione de riesgo que motivaron la colocación en un lugar más seguro (Suiza) y existe evidente cuestionamiento sobre cómo deberían comportarse los bancos suizos en ese caso.

La preocupación con relación a la imagen de Suiza y al futuro del país era evidenciada en cada contacto con el sector financiero y en su trato con el dinero de otros países, una mirada al exterior siempre era tomada en consideración.

Esta preocupación no se limitó al sector financiero, pues Suiza es sede de grandes empresas transnacionales de exportación, grandes corporaciones suizas figuran entre las mayores del mundo.

En mi presentación del siete de septiembre, fecha importante en Brasil: comemoración oficial de la independencia, plebiscito sobre el ALCA, Grito de los Excluidos, traté el tema, considerando las varias  caras de la Suiza del Dinero.

ALC – La Suiza del Dinero ¿también tiene que ver con la deuda externa de los países endeudados?

Rolemberg - Sabemos que los bancos suizos pertenecen al Club de Londres o al Club de París y  participan en las negociaciones y definiciones sobre la restructuración de la deuda externa. Sin embargo, entre los banqueros no fue posíble obtener mayores informaciones.

Los datos más consistentes fueron proporcionados por una Coordinadora constituida por representantes de ONGs, agencias de cooperación internacional, sector privado, parlamentarios y gobierno, creada en noviembre de 1992 con la finalidad de tratar la política suiza respecto al FMI y al Banco Mundial.

En lo esencial, podemos decir que Suiza decidió, mediante un plebiscito, participar en las instituciones de Bretton Woods, incluyendo la Dirección Administrativa, con derecho a voto. Hubo un amplio movimiento crítico, coordinado por ONGs suizas, antes del plebiscito, obteniéndose el compromiso del gobierno en dos puntos fundamentales: buscar una política favorable a los países del Tercer Mundo y practicar una política de transparencia para Suiza. Esa decisión no agradó a Estados Unidos.

Esa Coordinadora, además de analizar los documentos, organiza viajes y contactos, con la intención de mostrar la realidad de los países endeudados a los ejecutivos suizos, y del FMI/BM.

Ha habido controversia e innumerables discusiones sobre la posición de Suíza en relación a las contradiciones entre el pago de la deuda externa de los países deudores y  sus políticas sociales y de crecimiento económico. Suiza deberá discutir un nuevo préstamo a Brasil, así como las propuestas de Anne Krueger, directora adjunta del FMI, sobre la restructuración de las deudas de los países en situación de falencia.

Aunque el resultado no siempre sea satisfactorio, el trabajo de esa Coordinadora de Cooperación parece tener importancia fundamental para profundizar temas relacionados a la definición o revisión de la política de las organizaciones de Bretton Woods. Destaca su preocupación respecto a la soberanía y al respeto del derecho de voto en cada país, en especial sobre Brasil y su proceso electoral.

ALC – Usted realizó una investigación en Suiza, entrevistando gente sencilla, del pueblo. ¿Cuál fue la finalidad de esa investigación y a qué conclusiones llegó?

Rolemberg - Busqué conocer el otro lado de la riqueza y fui al encuentro de la población pobre : inmigrantes, desempleados, drogadictos, personas que viven en situación irregular en el país. Tuve contacto con muchas personas y con ONGs que desarrollan trabajos bastante interesantes con esas poblaciones.

Muchas familias, a pesar de que reciben un salario que asegura el mínimo necesario, son pobres. A pesar de las ventajas sociales aseguradas, existen gastos que no son asumidos por el Estado, como servicios odontológicos, cuidado de bebes, entre otros, que cuestan muy caros;  para asumirlos las famílias dejan de hacer  otros gastos, precarizando el mínimo necesario para su mantención.

Otro serio problema es el de los que tienen deudas, para los cuales es necesario un servicio de consejería, normalmente a cargo de asociaciones de ayuda social, como Cáritas, orientado a la elaboración y monitoreo de un plan de pagos. Desempleo, exceso de uso de la tarjera de crédito, amenazas de desalojo, son las principales causas del endeudamiento; fenómeno que se produce tanto entre inmigrantes (30%) como en suizos (70%).

Son muchas las alternativas ofrecidas por Cáritas, que es la primera institución a que recurren los pobres en Lucerna, cuando se presentan problemas. Sólo en lo transcurrido de este año 2002, se han registrado más de 500 nuevos contactos, aparte de los que están en tratamiento y que buscaron a la institución de una a diez veces anteriormente. Además de orientarlos hacia otros tipos de ayuda,  Cáritas distribuye vales de compra para los más necesitados, lo que suma cerca de 2.500 francos distribuidos mensualmente.

En Brasil y en otros países de América Latina, en una situación similar, los grupos tienden a organizarse y a desarrollar iniciativas diversas, pero en Suiza es el Estado el que responde o, a falta de éste, instituciones como Cáritas, según la región.

La situación específica de la mujer inmigrante o refugiada es mucho más compleja. Si está casada con un suizo, pero todavía no tiene cinco años de matrimonio no puede separarse, incluso si sufre violencia doméstica, pues en caso de divorcio no puede recurrir a la “ayuda social” y corre el riesgo de perder su visa de permanencia en el país; en ese caso debe sostenerse sola, y cuando hay hijos eso es bastante difícil.

Los inmigrantes han tenido gran importancia para la industria y el desarrollo de Suiza, sea en las grandes metalúrgicas, en obras de infraestructura, las clínicas; los asilos; la gastronomía; en recoger la basura, en la construcción, en cuidar el bienestar en el país.

En los años 60, con la recesión, Suiza no tuvo problemas de desempleo, pues muchos inmigrantes fueron obligados a regresar a sus países. Se dice que Suiza, de esta forma, “exportó su crisis ”. Hoy, el mercado del trabajo cambió bastante y con la intermediación varios trabajos que hacían los inmigrantes son encomendados a empresas especializadas, como el caso de la limpieza en las industrias. La   tendencia es aumentar la distancia entre trabajadores calificados y no calificados.

Existen también los “sin papeles” (sin documentación) y es evidente que existe un mercado clandestino, pero no hay datos confiables sobre esto. Se sabe que hay gran demanda, que muchos están viviendo en Suiza desde hace varios años, corriendo riesgos, sin seguro de salud, carentes de toda legalidad.

Existen iniciativas filantrópicas, por ejemplo una asociación de barrio que visité, que desarrollan gran creatividad, especialmente en lo que se refiere a recuperar  la dignidad de las personas y la solidaridad entre diversos sectores, que se disponen a participar en actividades diversas como preparación de comida en común, presentaciones artísticas de grupos extranjeros (hay 70 diferentes nacionalidades presentes en el barrio), y un mercado donde el dinero es sustituido por tiempo de trabajo.

El trueque es estimulado, favoreciendo el desarrollo de potencialidades, actividades interculturales, dejar atrás prejuicios. en la medida en que ricos y pobres son llamados a participar, ofreciendo lo que cada uno puede y cambiándolo por lo que otro ofrece.

No es solamente el dinero la solución a los muchos problemas que se presentan, principalmente la dependencia de las personas, sea del Estado o de las entidades sociales.

Reconocer la dependencia, sin embargo, es difícil; existe una cultura del trabajo como valor primordial en Suiza. Una persona es reconocida por su trabajo, más que por sus relaciones familiares u otra característica. En la medida en que está desempleada pierde su referencia, su valor. Apoyar a los desempleados implica, principalmente, tomar en consideración el desgaste psicológico provocado por la vergüenza.

El desempleo, aunque reciente (años 90), está aumentando y, por tanto, la urgencia de que se tomen las medidas necesarias y se revisen las leyes para enfrentarlo, pues este fenómeno tiende a agravarse, convirtiéndose en un problema social más serio de lo previsto.

ALC – ¿Por qué razones los suizos resolvieron debatir este tema? Expo es una iniciativa dirigida  exclusivamente a la discusión de asuntos pertinentes a la ciudadanía? ¿Cuál fue el tema de la última Expo, en 1964?

Rolemberg - La iniciativa de los suizos con EXPO 02 es muy interesante pues, por lo que pude comprender, es la única exposición nacional de esta magnitud. Otras, como las de Hannover, Sevilla y Lisboa, tienen caracter internacional. Esta propuesta de exhibiciones temáticas y eventos culturales, aprovechando diversas potencialidades, constituyó el marco.

El tema de la “Suiza del Dinero”, así como los otros que integraron el programa de los Siete Sabios, es parte de una propuesta mayor, de grandes eventos en cuatro “playas de arte” al borde de los grandes lagos suizos.

En este caso específico, se busca la perspectiva externa de personas reconocidas por sus actividades sociales, artísticas, científicas, intelectuales, de otros países, tras una indagación local, con una perspectiva diferente, para un debate con un miembro del gobierno suízo, una representación de una ONG de cooperación internacional, un mediador, con participación del público interesado y  cobertura de los medios, en un barco denominado “Playa de Arte Móvil de la región del Jura”.

Hasta donde sé, estas exhibiciones están ligadas a la tradición suiza, siendo ésta la sexta edición. No tuve conocimiento más directo de las anteriores, ya que la última fue en 1964. El Programa de los Siete Sabios fue una innovación.

ALC – Usted no estuvo de acuerdo con el tratamiento del tema en la agencia ALC, con el título "Socióloga brasileña debate del dinero en Suíza". ¿Puede decirnos por qué?

Rolemberg - No concuerdo con la afirmación de que Suíza esté viviendo un problema de identidad, sin dar justificaciones para tal afirmación. El hecho es que el país está siendo blanco de críticas en cuanto a  su situación de “depositaria del dinero del mundo”, y tiene problemas de lavado de dinero, dificultades relativas a evasión fiscal, corrupción activa, exigiendo medidas severas.

También pocos saben que el  domingo 22 de septiembre se realizó un plebiscito sobre la utilización del excedente de las reservas de oro del país. Esas cuestiones son fundamentales y los suizos están preocupados por su reputación. Pero,  caracterizar la situación actual del país como una crisis de identidad no me parece apropiado.

ALC – La propuesta de Expo es loable. ¿Quién participa en sus discusiones? ?Cree que una iniciativa parecida sería viable en Brasil?

Rolemberg - Pienso que el hecho de que una persona de Brasil fuese escogida para participar en Expo es importante para nosotros. Mi preocupación actual es transmiitr lo que pude conocer en ese tiempo, pues muchos puntos pueden ser útiles para nuestra discusión. Por ejemplo la ilusión respecto al país del dinero, las dificultades que enfrentan los inmigrantes, los desempleados, las mujeres y las muchas brasileñas que viajan hacia allá, sin condiciones efectivas para asegurarse una vida digna en Suiza.

El asunto de la intolerancia entre vecinos, la dependencia del Estado o  de asociaciones de ayuda social, en contraste con la creatividad y la iniciativa brasileñas, de ese movimiento popular incansable, merece ser analizada de cerca!

ALC – ¿Por qué usted fue elegida para integrar los "siete sabios", como se denominó a los conferencistas de Expo?  ¿Su experiencia en la Coordinadora Ecuménica de Servicio (CESE) le ayuda a comprender mejor lo que pasa en el mundo del dinero, incluso en tierras suizas, en un país del Primer Mundo, distante del nuestro?

Rolemberg - Mi designación surgió de dos agencias suízas de cooperación internacional, una protestante - Pan para el Prójimo -, y otra católica - Acción Cuaresmal -. CESE consideró importante la participación, aunque esa opción significase enfrentar dificultades, principalmente en la conducción de las actividades preparatorias de la Campaña Primavera para la Vida.

Sin duda, la experiencia acumulada en CESE, junto a las iglesias, a las agencias de diferentes partes del mundo y, sobretodo a los movimientos sociales, facilitó los contactos y a tener una visión externa prudente. Siempre tenemos que considerar las perspectivas internas, múltiples, y en distintas direcciones, pues en ellas reside la sustancia del conocimiento de la realidad y nos da una base para tomar una posición justa, donde la verdad es el centro, pero la forma de evidenciarla debe ser cuidadosa.

Un país distante, del Primer Mundo, tiene muchos problemas parecidos a los nuestros.

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Eliana Rolemberg,  directora ejecutiva de la Coordinadora Ecuménica de Servicio (CESE), habla sobre la Suiza del Dinero, con ALC.