Iglesias católica y evangélicas convocan dos días de oración por la paz
PUERTO PRÍNCIPE, Haití, Mayo 8, 2002
La Iglesia Católica y la Federación Protestante de Haití, convocaron a la población cristiana de esta isla caribeña a un tiempo de oración y adoración en favor de la paz, la justicia y la ecuanimidad, los días sábado 11 y domingo 12 del presente mes.
En un llamamiento dirigido, el 2 de mayo, a las iglesias de Haití, monseñor Hubert Constant, presidente de la Conferencia Episcopal, y el pastor Pauris J. Baptiste, presidente interino de la Federación Protestante, exhortaron a todos los cristianos a que vayan a su iglesia esos días, vestidos de blanco, para orar y adorar juntos.
"Al hacer este llamamiento, imploramos la bendición de Dios sobre nuestro país, y expresamos, al mismo tiempo, nuestro deseo de que haya una transformación profunda en la situación de este país, así como nuestra voluntad de participar en ese cambio", declaran los líderes religiosos.
La iniciativa recibió el respaldo del Consejo Mundial de Iglesias (CMI). El 6 de mayo, el secretario general del CMI, Konrad Raiser, envió desde Ginebra, sede de la institución ecuménica, una carta a las iglesias y comunidades cristianas de Haití congratulándose por el llamamiento conjunto formulado por la Iglesia Católica y la Federación Protestante de Haití.
Marta Palma, secretaria ejecutiva de la Secretaría para América Latina y el Caribe del CMI, invitó a las iglesias y consejos de iglesias miembros del CMI, a que se unan a la comunidad cristiana de Haití en oración, los días 11 y 12 de mayo.
El mensaje de Raiser anota que "Esta acción común a la que todo el pueblo haitiano está invitado a participar es un signo que indica claramente la determinación de las iglesias de promover una toma de conciencia y un cambio radical en la sociedad de Haití".
"El recogimiento ante Dios, en un acto que reúne y compromete al mayor número de fieles posible, es una forma profundamente cristiana de decir no a la violencia, la injusticia, la mentira y la corrupción", agrega.
"Me congratulo de la iniciativa de instar a los cristianos a que lleven ropa de color blanco, como signo visible de unión y de su compromiso común", agrega el líder ecuménico, añadiendo "sepan que no están solos. El pueblo haitiano tiene muchos amigos. Las iglesias de Haití forman parte de una red de amor, de caridad y de solidaridad. Queremos caminar junto a ustedes".

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