La Iglesia frente a la Asamblea Constituyente: responsabilidades y desafíos
Lourdes Inapanta, QUITO, Ecuador, Abril 25, 2007
“Yo creare nuevos cielos y nueva tierra” Isaías 65. 17. “
Un/a migrante regresó al Taxi Heathrow Airport
Ecuador tras doce años de trabajo, ilegal en los Estados Unidos, depositó su dinero ahorrado con mucho sacrificio en un Banco, el banco quebró dos días después, sus ahorros desaparecieron en dos horas, se empobrecieron y sufrió un infarto cardiaco. Mientras estaba en el Hospital Público, con un servicio medico deficiente y casi inexistente, los dueños de los bancos hoy disfrutan plácidamente en Miami con el fruto de la corrupción, bajo la protección e impunidad intocable de los poderosos”. (CLAI, Programa Fe, Economía y Sociedad, Buscando Salidas PG. 17.
Esta historia la hemos escuchado repetidas veces en los medios de comunicación de nuestro país, no nos es ajena y hasta es posible que sea parte de nuestra familia, amigos / as o algún conocido/a, por lo que no podemos estar ausentes de esta realidad, por esta razón es necesario que conozcamos ahora quienes son los causantes de esta y otras situaciones que ha empobrecido al 85% de los habitantes del país.
Como hombres y mujeres de Cristo, es nuestro deber comprometernos con este Jesús a quienes nosotros/as seguimos, Él fue un gran conocedor de la realidad Religiosa Política, Social y Económica de su pueblo y de su época, si se recuerda una a una sus discusiones con los fariseos, los maestros de la ley, en especial cuando estos acuden al Maestro junto a los herodianos para preguntarle si es o no lícito pagar el tributo al César (Mt. 22:15-21). Él reconoce la intencionalidad de su corazón, a quiénes estos servían, lo que ellos defendían, la respuesta de Jesús les deja desconcertados; en una respuesta claramente política Jesús coloca a Dios en el lugar que los fariseos habían “olvidado” y al emperador romano en un segundo lugar, este hombre divinizado por los romanos a quien la clase sacerdotal Israelita servía incondicionalmente a costa del sufrimiento del pueblo Judío sumido en la miseria además de la impotencia, separando el poder humano del poder de divino, que es Dios. Jesús sabia que todos ellos no querían defender la vida plena, el bien común de los Israelitas, sino defendían su status quo, olvidándose de lo que estaba escrito en los libros de la Ley (Salmo 82,3-4)
Otro ejemplo es Nicodemo Juan 3:1 ss, Un fariseo cumplidor de la “la ley” que sin embargo tiene miedo que lo vean con Jesús, un hombre con actitudes e ideas diferentes; posiblemente por esta razón lo visita en la noche. Jesús le invita inmediatamente a nacer de nuevo para comenzar a ver el Reino de Dios, a esta invitación Nicodemo reacciona positivamente, cuando lleva compuestos de mirra y óleo para preparar el cuerpo de Jesús para sepultarlo (Jn. 19:39), ésta invitación no es solamente espiritual, sino también, significa un cambio de actitud en nuestra forma y manera de vivir, un cambio en la manera como percibimos los acontecimientos y realidad en que vivimos, “es el ser, el estar y el hacer”; es ser diferentes, es estar dispuestos / as a poner en práctica lo que Jesús nos dijo “Cambia tu manera de pensar para que cambie tu manera de vivir”.
Por lo que hacer política en este tiempo es un compromiso que no podemos eludir si recordamos que la política es: “El conjunto de principios, medios y acciones para organizar la sociedad y conseguir objetivos comunes (bien común o bien de todos / as), si hacer política privilegia el “bien común”, la solidaridad, el carácter comunitario de todos/as hacemos política desde nuestro lugar.” (Eduardo Delgado, Taller de Política, Red de Mujeres CLAI)
Para hacer realidad este “nacer de nuevo, en el nuevo cielo y la nueva tierra” prometidos, en este Ecuador de hoy, como cristianos/as no solo hay que observar el árbol sino el bosque, enfrentarnos con la realidad de nuestro país, hay desafíos ineludibles que debemos enfrentar ahora y que pueden llevarnos a construir una democracia participativa, como son: el haber participado positiva y activamente el domingo 15 de abril en la consulta popular por el sí a la constituyente, como segundo paso escoger a los mejores hombres y mujeres para que nos representen en la Asamblea Constituyente, escoger a lo mejor de nuestro país significa no elegir nuevamente a los mismos, esto representa mirar uno a uno los candidatos, interesarnos por conocerlos preguntar, investigar qué es lo que han hecho por el “bien común” y finalmente apoyarlos con nuestra firma. Teniendo en cuenta, que esta constituyente no será como las 19 anteriores, a las que los grupos de poder de turno, manipularon y privilegiaron la economía social de mercado Art. 244 del Titulo XXII DEL SISTEMA ECONÓMICO Cáp.1 Principios Generales de la Constitución de 1998. (Conocido como neoliberalismo) que ha incentivado el individualismo, el éxito personal, la competencia, el consumismo, entre otros.
“Una Asamblea Constituyente con plenos poderes para recuperar la Soberanía plena; para terminar el modelo neoliberal y construir una nueva economía; para eliminar el dominio de la partidocracia. “Construir un Estado fuerte, responsable y laico, una democracia real y participativa; para que el objetivo principal de la economía y la política sea garantizar el bienestar común, empezando por la educación y salud gratuitas y de calidad y empleo digno para todos/as; para impulsar un cambio ético y cultural con nuevos valores de solidaridad, honestidad y justicia.” (Parte de la Declaración política: Todo el poder a la Constituyente, sexto párrafo, Frente SOMOS PODER CONSTITUYENTE).

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