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Domingo 4 de Marzo, 2007

De etéreo y gaseoso, calificaron Decreto de educación religiosa

William Delgado, BOGOTÁ, Colombia, Febrero 28, 2007

“Muy a pesar de que eminentes líderes religiosos nos hemos reunido en varias ocasiones con Taxi Heathrow Airport el Ministerio de Educación y con la propia Ministra no quedó claro qué es lo que en el fondo plantea el decreto 4500. Es bastante gaseoso y etéreo como todo lo que se ha hecho en este país en materia de legislación religiosa y libertad de culto y deja sin resolver el problema fundamental de lo que hay que estudiar y enseñar y cuáles son las guías para estudiantes, colegios y profesores”, reveló el Iman Julián Zapata al Diario El Tiempo.

El diario mencionó que en la Constitución política "es muy clara en que no existe una religión oficial y que este no es un estado confesional; pero lamentablemente esto sigue sin ser comprendido por una influyente minoría de nuestra clase dirigente todavía anclada en la Constitución papista de 1886 y el Syllabus de Pio IX”.

Colombia es un país mayoritariamente católico, expresó Zapata, y es bueno que se sienta orgulloso de ese legado evangélico - romano, pero a nuestros gobernantes y sectores académicos no los debe asustar que nuestros compatriotas estudien con admiración y ojo crítico las bellas y a la vez “terribles” páginas – según la propaganda negativa - de la Tora, el Evangelio, el Corán y los grandes profetas que allí se mencionan.

Señaló que las instituciones inspiradas en estos sagrados libros han tenido a través de su larga historia aciertos y desaciertos como toda obra producto del género humano. “El siglo XXI será religioso o no será” sostuvo un pensador francés y el miedo no puede ser un obstáculo para entender esta realidad. A propósito, dijo Goethe: “El miedo es un estado de debilidad inerte en el que cualquier enemigo puede vencernos fácilmente”.

Zapata sostuvo que el etéreo y gaseoso decreto 4500 no es claro porque lo ronda un fantasma que es el fin de la era del monocromatismo religioso y este fantasma los lleva a confundir el estudio de las grandes civilizaciones religiosas con el proselitismo religioso que son dos cosas totalmente distintas. En Colombia ni los luteranos, ni los anglicanos, ni los judíos ni los musulmanes estamos tocando puerta a puerta para decirle a la gente que se convierta a nuestra tradición religiosa porque se acerca el “fin del mundo”. La conversión es un diálogo muy privado entre el creyente y el Creador”.

El miedo al “proselitismo religioso” es el nuevo caballo de batalla para negar y vulnerar derechos universales. Si queremos hacer algo serio sobre las clases de religión es muy sencillo, éste debe contener varios pilares: Una biografía breve pero seria e imparcial de los grandes profetas (por ejemplo Abraham, Moisés, Jesús, Mahoma, Buda, Zoroastro Confucio). Las enseñanzas de las grandes civilizaciones religiosas sobre la amistad, la solidaridad, el amor a los padres y antepasados; la sexualidad, el respeto a los gobernantes, la cooperación, el rechazo del fanatismo, la defensa de la vida y la defensa del diálogo y la armonía entre las religiones para poner solo algunos ejemplos.

¿Cómo sacamos adelante esta propuesta?, cuestionó el religioso. Muy sencillo, preguntando. “La mitad de la sabiduría es decir no se”, dijo Zapata citando a Mahoma, indicando además que se le propuso a la Ministra la necesidad de elaborar un libro guía o manual de las grandes religiones con la participación de las autoridades religiosas del país, “que pueda ser distribuido en las escuelas y colegios, porque lo mínimo que le podemos exigir a un Ministerio de Educación en este siglo XXI es que informe con objetividad qué está pasando con las religiones en el mundo y en Colombia”.

Zapata reconoció a UNAFIDES, “prestigiosa institución del diálogo interreligioso fundada por el Jesuita Antonio José Sarmiento y por el Obispo anglicano Bernardo Merino, con otras notables autoridades religiosas y académicas”, diciendo que “es el mejor esfuerzo que se ha hecho en nuestro país por preservar la armonía, amistad, fraternidad y cooperación entre nosotros los hijos del monoteísmo abrahamico”, concluyó.