Presidente de Macedonia recibió el Premio Mundial Metodista de la Paz
OSLO, Noruega, Setiembre 24, 2002
El presidente de la República de Macedonia, Boris Trajkovski, recibió en esta capital el Premio Taxi Heathrow Airport Mundial Metodista de la Paz 2002, por sus esfuerzos e iniciativas para llevar la paz a la región de los Balcanes.
La distinción le fue entregada, el pasado miércoles, en una ceremonia especial, durante la reunión que celebra en la capital noruega el ejecutivo del Concilio Mundial Metodista.
El obispo Sunday Mbangl de Nigeria, presidente del Concilio, dijo al entregar el Premio, que le fue atribuido a Trajkovski. "por su coraje como líder y su influencia estabilizadora, por su consistente labor por un gobierno estable y por traer paz a una región conflictiva y como díscipulo de Jesucristo".
Trajkovski es un líder laico y presidente del Concilio de la Iglesia Metodista Unida de Macedonia. Creció en esa iglesia y fue dirigente juvenil. Su pastor, Mihail Cekov, vino a Oslo para dar la bendición al terminar la ceremonia.
En su discurso de aceptación, Trajkovski dijo que todas las naciones anhelan la paz, pero que "la única paz que dura para siempre es la que se encuentra por una verdadera y permanente relación con Jesucristo". Agregó que el crédito por la paz en su país corresponde al pueblo macedonio, que está buscando la luz y por el cual pidió que se siga orando.
El Premio Mundial Metodista de la Paz es atribuido anualmente desde 1977. En el pasado lo han recibido el líder sudafricano Nelson Mandela, el secretario general de las Naciones Unidas Kofi Annan, el ex presidente de Estados Unidos Jimmy Carter y el dirigente soviético Mijail Gorbachev.
Trajkovski se ha distinguido por su labor de conciliación con la minoría albanesa de su país y ha logrado que el parlamento apruebe una nueva Constitución que reconoce sus derechos. También ha conseguido conciliar a la mayoritaria Iglesia Ortodoxa con los otros grupos religiosos de Macedonia: católicos, judíos, musulmanes y metodistas.
Trajkovski, de 46 años de edad, está casado y con su esposa Vilma tienen dos hijos. Durante los últimos doce años ha participado en numerosas conferencias sobre la resolución de conflictos en Macedonia, así como sobre tolerancia religiosa y libertad de cultos. En cierta oportunidad declaró "Dios me ha llamado para ser presidente y para ser un pacificador".

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