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Lunes 12 de Noviembre, 2007

Importante fracción del país se ofrece por pocos dólares

Claudia Florentín, BUENOS AIRES, Argentina, Enero 22, 2007

"La Puna de Atacama, en venta por internet", el titular se reproduce en medios de Taxi Heathrow Airport todo el mundo, desde que este fin de semana, el diario Clarín publicó un informe que daba cuenta de la oferta on-line de más de 36 millones de hectáreas en el noroeste argentino.
 
La región del noroeste argentino, que comprende a las provincias de Catamarca, Salta y Jujuy, se vende por Internet a un precio de 148 millones de dólares, a razón de 4 dólares por hectárea, una cifra irrisoria para una hectárea en cuaquier zona del país. La inmobiliaria Omar Serrano Negocios Conosur, radicada supuestamente en el norte del Gran Buenos Aires, publica un aviso de las 36.955.566 hectáreas, calificándolas como especiales para la minería (oro, entre los minerales más codiciados) y con riqueza histórica y paisajística, como pocas.
 
La oferta menciona esta zona (reproducimos textual la parte de la propuesta) como "fracción importante sobre la Cordillera de los Andes, incluye tierras de las Provincias de Salta, Jujuy y Catamarca, en una época se llamaba la Gobernación de los Andes, son 36.955.566 Hectáreas para explotaciones mineras con importantes variedades  turísticas, ANTOFOGASTA Y PEÑON DE CARACHIPAMPA Incluye tierras de las provincias de Jujuy, Salta y Catamarca. Superficie total 170 leguas x 70 leguas 11900 leguas Territorio que pertenecía a la ex gobernación de Los Andes de la República Argentina. Linderos Al Oriente con mojones de Copiapo y Atacama (Chile) Al Sur y Sureste con La Merced de Anillaco Al Norte y Noroeste con Carros del Mineral de Incahuasi a Cerro Blanco. Características Generales de la Zona Son tierras aptas para minería, su altura es mas de 3000 Mts. sobre el nivel del mar(....)"
 
Luego de la nota periodística, Serrano agregó a su aviso la siguiente advertencia, que no niega la oferta, pero avisa que la información puede no ser fidedigna. "Espero sepan entender quienes lean esta ficha, que a raíz de la publicación del diario Clarín del sábado 21 de enero de 2007, y habiendo consultado por ello, he tomado conocimiento que los datos que se me habían proporcionado estaban errados, en cuanto las dimensiones de este campo (aun sin confirmar aproximadamente mide 4 millones de hectáreas) Está siendo verificada ésta información por lo que sepan disculparme. Según mi colega con quien lo ofrecemos, este predio es propiedad privada. Tal y como indica la nota existen varias poblaciones y reservas dentro de los límites de este campo, pero no quiere decir que estas estén dentro de las has en venta. El resto que ha sido publicado en la mencionada nota corre por cuenta y responsabilidad de quienes la suscriben". 
 
"El resto de lo publicado", son las declaraciones de funcionarios de las provincias involucradas que niegan terminantemente que las tierras estén en venta. "El Estado salteño no tiene en venta ningún área minera", dijo Ricardo Alonso, secretario de Minería y Recursos Energéticos de la provincia de Salta, una de las afectadas. Recordó además que "por más que el suelo sea de propiedad privada, el subsuelo es del Estado nacional".
 
En tanto, de la Provincia de Catamarca, el ingeniero Jorge Soria, de Catastro, advirtió que "el aviso de venta es una aventura". El gobernador Eduardo Brizuela del Moral prometió "una profunda investigación sobre esta clase de avisos, que pone a los habitantes en situación de inseguridad sobre sus bienes". Claro que Serrano aclara hoy en su nota, que esos pueblos no están en venta....
 
Pasos fronterizos, pueblos y reservas culturales de la historia de la región quedan comprendidos en el mapa de las 36 millones de hectáreas. Todo puede ser: que a Serrano le hayan hecho una broma, que ciertamente haya personas que se crean con derechos a esta tierras milenarias, o que por obra de algún acuerdo entre "popes", parte de la Argentina esté en venta. Nada sería asombroso, después que se han entregado tantos de nuestros recursos y empresas, en nombre de la competencia y el libre mercado.
 
Fuente: Clarín