Hugo Armand Pilon
Entrevista: COLONIA VALDENSE, Uruguay, Enero 20, 2007
Entrevista: Eduardo Obregon, para Prensa Asamblea sinodal Iglesia Evangélica Valdense del Río de la Plata Taxi Heathrow Airport
La pastora María Bonafede es la moderadora de la Unión de las Iglesias Evangélicas Valdenses y Metodistas en Italia.
Un tema que se está debatiendo en Italia es la ley de la interrupción voluntaria de la gravidez, denominada "ley 194". Con respecto a este tema, la cuestión sería: ¿Cómo era Italia ante de esta ley? ¿Qué pasó después y que piensa la iglesia sobre ese tema? La ley fue sancionada en 1981 pero tuvo vigencia recién al año siguiente; en 1982 se realizó un primer censo legal del aborto y había 234.000 casos mientras que en el 2005 eran 130.000, es decir, se redujeron en un 45%. Desde que el aborto es legal, la gente acude menos a hacérselo porque consigue más información. La ley prevé también la creación de consultorios familiares, lugares donde las mujeres pueden ir a informarse sobre el tema, charlar sobre sus preocupaciones. En definitiva, esto ayudó a prevenir el tema. Pero esta ley presenta imperfecciones, por ejemplo, prevé que los doctores puedan negarse a realizar un aborto por objeción de conciencia, es decir, por ejemplo, un médico católico puede decidir no hacer el aborto. El problema es que la iglesia católica fue capaz de desarrollar una gran presión, y en Italia muchos hospitales son privados y relacionados con la iglesia, por lo tanto, muchos doctores corren el riesgo de perder el empleo si no objetan. Hoy son sesenta mil los médicos objetores.
Muchos de esos casos también se dan porque la gente recurre a los ginecólogos con el único interés de interrumpir el embarazo y los profesionales se hartan de hacer de sus consultorios unas fábricas abortivas. Es así que objetan dado el gran número de aborto que realizan a diario. Como consecuencia de esta situación, son pocos los doctores que practican intervenciones abortivas. Sin embargo, lo más importante es que disminuyó la cantidad de abortos en Italia.
Otro tema a tener en cuenta es el de las mujeres inmigrantes: componen el 4 ó 5 por ciento de la población femenina de Italia y el 27 por ciento de estas mujeres han abortado. Ellas recurren habitualmente a la interrupción de la gravidez porque tienen cuatro o cinco hijos y no tienen forma de darles de comer. Aquí es fundamental una fuerte campaña de prevención.
Los sectores conservadores de la iglesia católica argumentan que una ley del aborto promovería un aumento notorio de la cantidad prácticas abortivas. Pero en realidad no es así. Además, ellos también niegan que nuestros países latinoamericanos hay un alto índice de mortandad de mujeres a causa de los abortos clandestinos. En Argentina, por ejemplo, es la quinta causa de mortalidad femenina.
Antes en Italia era así: las mujeres que podían, pagaban mucho dinero para realizarse un aborto y las mujeres pobres se exponían a que cualquiera les practicara los abortos, contrayendo infecciones de ovarios. Ahora, esta situación ha mejorado pues las mujeres están en mejores condiciones dado que los abortos son realizados por la sanidad pública, esto es importante.
Es fundamental decir que para la Iglesia Valdense el aborto es un mal; no estamos de acuerdo con el aborto, estamos de acuerdo con una ley que concientice a la mujer sobre una maternidad con responsabilidad. La iglesia valdense está a favor de la vida, decididamente, pero necesitamos una ley que permita decidir libremente. Hay mujeres que han quedado embarazadas en situaciones violentas o no han podido recurrir a métodos anticonceptivos.

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