Obispo metodista pide unión y apoya a Morales en medio de la crisis
Claudia Florentín, LA PAZ, Bolivia, Octubre 9, 2006
Bolivia sigue siendo noticia y no por buenas razones, penosamente. El fin de la semana Taxi Heathrow Airport pasada dejó el sabor amargo de los muertos y heridos en Huanuni, Departamento de Potosí, en un conflicto que continua y que amenaza extenderse a otros sectores. Ante rumores de golpes de estado y conflictos sociales, la Iglesia Metodista se reunió con Morales y pidió por la unidad del pueblo boliviano.
Una nota del analista internacional Heinz Dieterich, publicada el viernes en varias agencias de noticias, desarrolla la teoría de un complot y golpe de estado programado para estos días contra el gobierno de Evo Morales; la nota dice en su primer párrafo: "Hace pocas semanas, oficiales de la policía boliviana se acercaron a generales de las Fuerzas Armadas de Bolivia (FAB) investigando su disposición para dar un golpe de Estado, entre ambas fuerzas. Uno de los militares claves para el éxito del golpe se negó a participar e informó al Presidente. Siguen los preparativos sin él. Y siguen los anuncios en la radio que elogian al "ejército patriótico que mató al Che Guevara y la subversión".
Dieterich afirma que son los estados beneficiados por la economía tradicional, los que se oponen a la Asamblea Constituyente y quienes se complotan esta semana con el aval y el apoyo de transnacionales y gobiernos que tienen una lamentable historia de intromisiones en los gobiernos latinoamericanos. Dice el analista alemán: "Los prefectos (gobernadores) de los Estados energéticos y separatistas Beni, Pando, Santa Cruz de la Sierra y Tarija, promueven la conformación de los llamados "Comités Civiles", que son las cabezas de lanza de la subversión política visible. Tanto los prefectos como los comités cívicos han entrado en franca rebelión contra el gobierno constitucional de Evo Morales, al declarar que "no acatarán la Constitución Política del Estado emergente de la Asamblea Constituyente, en caso de que esta no sea aprobada en todos sus artículos por los dos tercios de votos" de los constituyentes. Advierten avanzar en las "autonomías departamentales", si no se cumple esa condición suya."
Ante este difícil y complejo panorama se encuentra el ex dirigente cocalero a cargo de la presidencia del país andino y la sociedad boliviana toda. La Iglesia Metodista Boliviana (IEMB) llamó la semana pasada a la unión del pueblo boliviano en una carta hecha pública en ámbitos locales e internacionales. El Obispo Carlos Poma, en diálogo con ALC, reconoció que ha oído rumores de desestabilización pero que no cuenta con datos ciertos. Ante el panorama de conflictos sociales y políticos, la IEMB convocó a sus iglesias miembros a "abrir los templos para quien quiere pueda orar en ellos, a hacer vigilias, ayuno y oraciones por los muertos, por los huérfanos y las viudas, por los heridos, por las heridas de la sociedad".
"Hemos pedido a las iglesias que ayuden con paramédicos, con medicamentos, con acciones concretas", dijo Poma, y "llamamos al pueblo boliviano y a la comunidad mundial a apoyar la democracia en Bolivia, a no desestabilizarla", continuó. Los representantes de la Iglesia Metodista Boliviana se reunieron hace unos días con el Presidente Morales, a quien-según expresiones del obispo Poma- vieron preocupado y con señas de no haber descansado en toda la noche. En el encuentro oraron con el mandatario, le aseguraron el apoyo de la IEMB mientras sus políticas sean de unidad del pueblo boliviano, así como le reiteraron que levantarán su voz profética si es necesario en casos de errores del gobierno. "Le hemos pedido-contó el líder metodista-que se dirija al pueblo como un padre de todos los bolivianos; la gente necesita oír una vez de afecto y contención, de aceptación y él tiene esa responsabilidad para unir así al pueblo".
Finalizando sus declaraciones, el obispo pidió con denodada fuerza que los medios, las iglesias, la sociedad toda, apoye al pueblo boliviano, "Rogaría a todo el pueblo de Bolivia, que no se olvide de dialogar, el diálogo evita muchos males", afirmó . "Y a quienes piensan o accionan para desestabilizar el gobierno les diría que se pongan una mano en el pecho y piensen que consecuencias tendrían sus actos, quienes se verán perjudicados, que seguro no son los gobiernos o los políticos sino la gente del pueblo, los niños, los que sufren, los marginados de siempre".

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