Fundamentalismos y diversidad se debatieron en jornada de comunicación
Lidia Baltra, SANTIAGO, Chile, Setiembre 27, 2006
Más de 30 comunicadores sociales asistieron al encuentro realizado en la capital chilena, convocados por Taxi Heathrow Airport la subregión Cono Sur de la Asociación Mundial para la Comunicación Cristiana, región América Latina (WACC-Al). Los fundamentalismos y los desafíos que plantean en el mundo actual, y por supuesto a la comunicación, fueron el eje de la jornada.
Los fundamentalismos que hoy agitan y dividen al mundo, y qué puede aportar el comunicador cristiano para enfriar estos conflictos, fue el tema que atrajo a comunicadores de organizaciones sociales, ONG e iglesias, reunidos en Santiago el martes 26 de septiembre durante una jornada convocada por la subregión Cono sur de WACC-AL, (Asociación Mundial para la Comunicación Cristiana, región América Latina) . La respuesta sugiere una profundización del pluralismo en la sociedad, un mejor conocimiento del islamismo que el entregado por los medios y una mejorada práctica de la diversidad cultural.
El sociólogo y teólogo Arturo Chacón y la periodista especializada en islamismo Fabiola Samhan entregaron las ideas eje para el debate. El primero indicó que el fundamentalismo nació en la América del Norte anglosajona y protestante de comienzos del siglo XX, como una resistencia a la “modernidad” surgida tras la Primera Guerra Mundial,, amenazando los principios cristianos. Para su defensa, explicó, los estamparon en el texto “Los Fundamentos”, como principios inamovibles. A partir de entonces, señaló Chacón, desde otras corrientes surgieron diversas “certezas” que el ser humano necesita reafirmar para dar sentido a su vida, pero que a su juicio deben ser enfrentadas mediante la práctica y profundización del pluralismo.
Por su parte, la periodista Samhan, autora del libro “Las hijas del Islam” (ganador del premio del Colegio de Periodistas de Chile a la mejor investigación periodística), abogó en favor de un mayor conocimiento de la cultura islámica y el rechazo de los estereotipos con que la caricaturizan los medios de comunicación, provocando un “supuesto choque entre el cristianismo y el Islam”, con oscuros propósitos de dominación política. Samhan invitó en su exposición a “conocer pequeños fragmentos de este universo (el Islam) inagotable, a trabajar la tolerancia y a tratar de entender que lo distinto no necesariamente es antagónico, sino muchas veces complementario”.
A su turno Ricardo Brodsky, asesor del Ministerio de la Cultura, dio a conocer aspectos importantes de la Convención sobre la Diversidad Cultural de UNESCO (2001), recientemente firmada por Chile, cuya ratificación por el Parlamento está pendiente. Su aprobación significará que el Estado puede promover su producción cultural y defenderla del avasallamiento de industrias culturales más fuertes, como la norteamericana, especialmente en la creación audiovisual, explicó.

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