![Walter Altmann, moderador del Comité Central del Consejo Mundial de Iglesias, destaca pluralismo religioso. [Foto: C. Strüssmann]](/picture/Altman13.jpg)
Moderador del CMI dice que ecumenismo es más urgente en el mundo globalizado actual
GINEBRA, Suiza, Agosto 22, 2006
En un mundo cada vez más globalizado y al mismo tiempo cargado de conflictos, fragmentación Taxi Heathrow Airport e individualismo, el ecumenismo tiene hoy nuevos desafíos que lo hacen más urgente, dijo el pastor Walter Altmann, moderador del Comité Central del Consejo Mundial de Iglesias (CMI).
Altmann sostuvo que el ecumenismo, en sí mismo, es un poderoso e imprescindible testimonio en el mundo globalizado actual, donde se excluye a las personas de muchas maneras. “Hay multitudes de hambrientos, tanto física como espiritualmente, nuestro deber es ofrecerles un testimonio creíble de la esperanza que está en nosotros”, declaró.
“El mayor desafío, no obstante, consiste en mantener viva en nuestras iglesias la pasión por el ecumenismo, y en encontrar formas creativas de renovación en nuestro caminar ecuménico común”, declaró Altmann en una entrevista difundida hoy martes por el servicio de prensa del CMI.
Según el teólogo luterano brasileño, es natural que cada creyente tenga profundamente arraigada su fe, espiritualidad y acción en su respectiva iglesia. “Pero siempre he sentido que nuestras divisiones, son una flagrante negación de todo lo que creemos, un escándalo que es consecuencia del pecado humano”, acotó.
Altmann confesó que por ello, uno de sus sueños es que las iglesias se renueven en todo aquello que obstaculiza el camino hacia la unidad de la familia cristiana. “En el movimiento ecuménico hay un profundo y creciente anhelo de comunión, que no puede satisfacerse con una agenda minimalista”, advirtió.
Precisó que en el caso de América Latina, se ha producido un cambio en la escena religiosa, caracterizada por un creciente pluralismo y el crecimiento de las iglesias pentecostales y las neopentecostales, mientras sigue en aumento el número de los “no religiosos”.
“Muchas de las nuevas iglesias, rechazan el ecumenismo y hacen campaña contra él, en particular si entra en juego la Iglesia Católica. El mayor desafío es encontrar maneras de superar estas divisiones y esta hostilidad”, afirmó Altmann.
Nacido en Porto Alegre en 1944 e hijo de maestros luteranos, Altmann se declara teológicamente inspirado en Karl Barth, Dietrich Bonhoeffer y Martín Lutero. Actualmente es presidente de la Iglesia Evangélica de Confesión Luterana en el Brasil (IECLB).
Su experiencia al frente de una de las mayores iglesias protestantes latinoamericanas, le permiten señalar que la región cuenta con una rica historia ecuménica desde la Conferencia de Panamá de 1916, acentuada en la década de los setenta, en los tiempos de las dictaduras, cuando hubo una estrecha cooperación en el campo de los derechos humanos.
“La motivación permanente del movimiento ecuménico ha sido el deseo de alcanzar la plena unidad entre las iglesias, y sobre esa base, llegar a ser instrumentos más fieles y eficientes del amor de Dios en el mundo”, aseveró. Indicó que el ecumenismo trasciende a las iglesias y abarca a toda la humanidad y todo el universo creado. (522/2006/ecu/ecum/alc).

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