Solidaridad con Colombia
GINEBRA, Suiza, Setiembre 2, 2002
El Comité Central del Consejo Mundial de Iglesias (CMI), preocupado por la escalada de violencia que afecta a Colombia, instó al nuevo gobierno de Uribe Vélez y a los movimientos armados a buscar una solución pacífica al conflicto y garantizar la protección a la población civil.
Los 158 miembros del Comité Central del CMI, reunidos en esta ciudad desde el lunes 26 de agosto, demandaron al gobierno colombiano que revoque las medidas de emergencia, garantice el pleno respeto de los derechos humanos y proteja a la población civil en las zonas de conflicto armado.
Al mismo tiempo, el Comité pidió a todos los movimientos de oposición armados que respeten las reglas de combate aplicables a situaciones de conflicto armado, desistan de todas las operaciones que pongan en peligro la población civil y reanuden las negociaciones de buena fe en favor de la paz.
El organismo directivo del CMI denunció una vez más el “Plan Colombia” (que cuenta con el apoyo financiero y logístico de los Estados Unidos y que incluye una posible participación de militares de países vecinos), así como todas las estrategias basadas en el uso de la fuerza militar.
El Comité aprobó una declaración de solidaridad con las iglesias y el pueblo de Colombia en un momento en que los enfrentamientos armados se han intensificado cobrando la vida de más de una decena de personas cada día, y el nuevo gobierno ha declarado el país en estado de emergencia.
Los líderes protestantes, anglicanos y ortodoxos, que representan a 342 iglesias de más de 100 países en el mundo, pidieron especialmente a las iglesias de Estados Unidos que ejerzan presión sobre su Gobierno para que cese de inmediato su intervención en el “Plan Colombia”, y pidió a la comunidad cristiana internacional que ore e intensifique sus esfuerzos para apoyar las iniciativas de paz y reconciliación en el país suramericano.

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