Ivone Gebara dice que la cotidianidad es el lugar de la reflexión teológica
SAN LEOPOLDO, Brasil, Agosto 17, 2006
El lugar originario de la Teología es la cotidianidad, son las experiencias humanas y es Taxi Heathrow Airport la celebración de la vida en sus diferentes dimensiones, afirmó la teóloga católica Ivone Gebara en la conferencia de apertura del II Congreso Latinoamericano de Género y Religión, que se realiza en esta ciudad del sur de Brasil, del 16 al 18 de agosto.
"Los lugares de nuestras creencias tienen que ver con los lugares de nuestra cotidianidad; espacios donde existimos, vivenciamos, compartimos experiencias, sufrimos y sonreímos", dijo Gebara. Por eso, agregó, no cabe a las instituciones legislar sobre la intimidad de las personas.
Para Gebara, en un mundo religioso patriarcal y jerárquico, las personas creen más en aquello que está escrito que en sus sentimientos y vivencias. "Pensamos poco sobre nuestra intimidad, dejándonos impresionar por la fuerza de las palabras", enfatizó.
Al tratar sobre el primer tema propuesto por el seminario, que este año discutirá "epistemología, sexualidad y violencia", Gebara destacó que la práctica epistemológica está reducida a un conjunto de conocimientos considerados científicos. Sin embargo, quien habla simplemente en general es quien sabe más, afirmó.
Doctora en Ciencias de la Religión y Filosofía, Gebara defendió la producción del conocimiento a partir de lo que denominó "epistemología de la vida ordinaria", elaborada en ambientes no reconocidos como lugares de producción del saber, pero "reveladora de lo mejor de nuestra humanidad".
Según la investigadora, la epistemologÍa de la vida cotidiana refiere al arte de cocinar sin haber leído nunca un libro de cocina, subir a los árboles de coco sin haber frecuentado nunca una clase de física, o tejer vestidos sin ayuda de un modelo.
Compartiendo la mesa de debates con Gebara y encargada de disertar sobre el tema "Rasgando Velos", la teóloga luterana Wanda Deifelt dijo que rasgar el velo significa desnudarse, reconocer que el sufrimiento no es sólo de la otra o del otro, "sino también es mío". "El sufrimiento ajeno causa sufrimiento en mí", puntualizó.
Profesora en el Luther College, en Iowa, Estados Unidos, Deifelt afirmó que son necesarias "nuevas miradas" para identificar, dentro de la propia cultura y religión, contrapuntos a los valores clasistas, racistas, homofóbicos y sexistas.
El cristianismo, dijo, es una religión suyo símbolo fundante es un instrumento de violencia: la cruz. En la evaluación de la teóloga luterana, la persona que se da es infinitamente superior aquella que produce el sufrimiento. "El rasgar el velo marca el sufrimiento máximo de Jesús", señaló.
Al proyectar diferentes imágenes de la crucifixión, Deifelt enfatizó que el cuerpo torturado de Jesús representa una superficie de inscripción de acontecimientos. "La identificación de los propios sufrimientos con los sufrimientos de Cristo ofrece la posibilidad de redención", anotó.
En el Congreso de Sao Leopoldo, organizado por el Núcleo de Investigación de Género, de la Escuela Superior de Teología (EST), participan 130 personas, entre estudiantes, profesores e investigadores, integrantes de ONGs y de movimientos sociales de Brasil, Uruguay, Chile, Perú, Cuba, Colombia y Argentina.
El Primer Congreso Latinoamericano de Género y Religión se realizó en 2004 y abordó los ejes temáticos "corporeidad, etnia y masculinidad".(513/2006/ecu/muj/eb).

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