Tambores, oraciones y cantos en jornada de oración por la paz en el mundo
MARINGÁ, Brasil, Agosto 17, 2006
Líderes religiosos, hombres , mujeres y niños, con rosas y banderas blancas en las manos, Taxi Heathrow Airport pidieron paz al mundo, en especial para el Oriente Medio, en un culto convocado el lunes por la Comisión de Diálogo Inter-Religioso de Maringá.
Los tambores de las religiones afro-brasileñas y los taikos del budismo resonaron en son de paz y por algunas horas desaparecieron las diferencias. El deseo por la paz fue fuerte y suficiente para unir a los pueblos representados por los 13 líderes unidos en una mesa común - la mesa de la tolerancia, relata la asessora de prensa de la Comisión de Diálogo, María Newnum.
Al recitar en árabe el Zícar (un trecho del Corán), el anfitrión, Mohamed Elgasim Abbaker-Al Ruheidy, de la mezquita de Maringá, dio inicio a la celebración de una profunda espiritualidad entre los 500 presentes. En los cinco minutos de esa oración cantada, se experimentó el silencio deseado por los que sufrieron el ruido incesante y terrible de las bombas que despedazaron cuerpos de niños, mujeres y hombres inocentes en Oriente Medio.
“!Dios! Queremos la paz para nuestros hermanos que están sufriendo en Oriente Medio”. Esa frase resumió las oraciones de los líderes religiosos.
“No podemos callar nuestras conciencias y corazones", desafió la representante de la Comunidad Mundial de la fe Baha’i, Neda Fatheazam, seguida de la afirmación del sheik Ahmad Saleh Mahairi, de la mezquita de la ciudad de Paranavaí: “Precisamos usar nuestra inteligencia para promover la paz, uniendo las manos para orar y actuar. Dios no quiere división ni guerra. Precisamos gritar: Paz! Jesús no enseñó a matar, Buda no enseñó matar, Mahoma no enseñó a matar. Alá quiere paz. Dios puede tener nombres diferentes, pero no es indiferente y nosotros tampoco podemos ser indiferentes", afirmó.
El pastor metodista Robert Stephen Newnum, representando en el encuentro al Consejo Latinoamericano de Iglesias (CLAI), informó que las 150 iglesias y organismos afiliados al organismo ecuménico continental enviaron un documento a la Organización de las Naciones Unidas, alertando que ese organismo “se muestra, a veces, incapaz de responder con sentido de justicia a la irracional potencia hegemónica mundial, y en otras ocasiones, parece amoldarse a ese poder.”
El CLAI pidió a Kofi Annan, secretario general de la entidade que reúne a naciones del planeta, que, por amor a Dios y a la humanidad que sufre, responda a las demandas de un mundo que se globaliza y se fragmenta.
El arzobispo de la Iglesia Católica, Anuar Battisti, y el primer arzobispo de la Iglesia Católica de Maringá, Jaime Luiz Coelho, coincidieron en sus mensajes con la monja budista Teisho Inabe. Los tres líderes afirmaron que buscar la paz es responsabilidad de todas las personas de buena voluntad. Conformarse con las guerras y todas las formas deshumanas, injustas y egoístas es distanciarse de Dios y de las enseñanzas de los libros sagrados de las religiones, puntualizaron. (510/2006/ecu/paz/eb).

Portada
Inicio
Responda a este artículo