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Miércoles 10 de Setiembre, 2003

Preocupante cuadro financiero presenta el CMI

GINEBRA, Suiza, Agosto 29, 2002

Un panorama preocupante sobre la situación financiera del Consejo Mundial de Iglesias (CMI) se abrió Taxi Heathrow Airport ante los más de 150 miembros del Comité Central de la entidad, reunidos aquí del 26 de agosto al 3 de septiembre, al recibir el lunes el Informe Preliminar del Comité de Finanzas, presentado por el deán Anders Gadegaard.

Una decisión sobre la difícil situación financiera y  sobre varias medidas de austeridad propuestas por el Comité de Finanzas y que conllevan inevitablemente la reestructuración del CMI en términos de organización y de actividades, se tomará en la sesión plenaria del lunes próximo.

El problema plantea a los líderes del Consejo estudiar en las próximas horas medidas para hacer frente a la situación y recomendar otras para restaurar la estabilidad financiera de la organización.

Los resultados verificados correspondientes al año 2001 registran un déficit operativo de 5,9 millones de francos suizos (un dolar se cotiza actualmente a casi 1,50 francos suizos).

Si se compara el déficit de apertura estimado en 1,6 millones  con la disminución de saldos de actividades presupuestados, que ascendían a 6,9 millones, el déficit operativo rebasa el presupuesto en 4,3 millones de francos suizos.

Este déficit se explica básicamente por los malos resultados de las inversiones (3,4 millones)  y por una disminución de las contribuciones de las iglesias y agencias cooperantes (un millón de francos), y por el pago de 900.000 francos suizos correspondiente al programa de jubilación anticipada que se ofreció a los miembros del personal que reunían las condiciones previstas.

En cuanto a los meses ya transcurridos del 2002, el Comité Ejecutivo, reunido en Dinamarca en febrero pasado, aprobó el presupuesto para el 2002 con las reservas siguientes : una reducción inmediata en los costos no contractuales ineludibles del 10 por ciento y una reducción de los costos de personal del 7 al 10 por ciento el 2003.

Estas medidas fueron aplicadas y posteriormente revisadas y aprobadas por una delegación designada por el Comité Ejecutivo que se reunió en Ginebra en abril último.

En el presupuesto revisado aprobado se prevé una reducción de 1,1 millones de francos suizos de las reservas generales y una disminución de 4,6 millones del saldo de los fondos para actividades.

Para el año 2002, el CMI prevé una nueva reducción del saldo de sus fondos para actividades, por el monto de 4,6 millones. Además prevé la reducción de las reservas generales en 900.000 francos suizos, para ajustarse estrictamente a su presupuesto, a pesar de la evolución desfavorable de los ingresos por concepto de inversiones y de contribuciones.

Este objetivo conlleva ciertos riesgos, por cuanto el Consejo ha de reestructurar sus reservas, reduciendo las de algunas de sus propiedades en favor de la creación de una reserva de inversiones que reduzca las pérdidas que por este concepto pueden preverse.

En respuesta de la disminución de las contribuciones, se avizora una importante reducción de los costos durante el resto del año en relación con un presupuesto ya de por sí muy limitado. Según datos proporcionados  por la Comisión en el 2002 se recibirán contribuciones del orden de 42,687 millones, poco menos de 8 millones de lo que recibió en 1999.

En la situación actual del CMI esas medidas de austeridad pueden acarrear dificultades programáticas y operacionales. En conferencia de prensa Gadegaard admitió la urgencia de que el CMI revise sus prioridades programáticas y reduzca los gastos para garantizar la continuidad del trabajo.

Respecto al presupuesto para el 2003, el CMI se encuentra hoy en una situación financieramente insostenible, que lo obligará a asumir importantes compromisos bancarios para hacer frente a sus obligaciones. Según miembros del personal del CMI se estaría tramitando una hipoteca de los edificios de la sede institucional.

Por lo tanto, se someterá al Comité Ejecutivo un presupuesto marco que presenta un déficit total de 3,9 millones de francos suizos equivalente en su totalidad a las reducciones adicionales de los saldos de actividades exigidas por los organismos cooperantes del Consejo, sin más reducciones de las reservas generales.

Sin embargo, la consecución de estos objetivos entrañará reducciones de costos de índole estructural, muy superiores a las que actualmente parecen posibles. Por consiguiente, se pedirá al Comité Central que se encargue de definir la estrategia y los principios generales.