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Martes 13 de Noviembre, 2007

Revmo. Martín Barahona, obispo de la Iglesia Anglicana de El Salvador.
Revmo. Martín Barahona, obispo de la Iglesia Anglicana de El Salvador.

Obispo anglicano insta a buscar soluciones sin recurrir a la violencia

Susana Barrera, SAN SALVADOR, El Salvador, Julio 5, 2006

 Imágenes de un cruento pasado vuelven a impactar a la sociedad salvadoreña. Este miércoles un enfrentamiento entre policías y supuestos estudiantes universitarios y de secundaria que protestaban por el alza al pasaje del bus, dejaron como saldo dos policías muertos y una veintena de personas heridas. 

"La violencia trae consigo más violencia y las protestas son legítimas porque son demandas por el alto costo de la vida.. Debemos buscar soluciones pero sin sin violencia", instó el obispo Martín Barahona, de la Iglesia Anglicana de El Salvador, ante los hechos ocurridos la mañana de este miércoles en la capital salvadoreña.

Los enfrentamientos se registraron en los alrededores de la Universidad de El Salvador y del principal hospital de niños "Benjamín Bloom".  Las imágenes sin editar y en vivo del enfrentamiento fueron transmitidas por las principales televisoras nacionales.   Los estudiantes demandaban pagar medio pasaje para el sector estudiantil y de la tercera edad.  

La protesta tomó hoy otro cariz cuando un supuesto estudiante disparó con arma de guerra a la policía. Momentos después el contingente Antimotines se apostó sobre las calles adyacentes, mientras helicópteros sobrevolaban la Universidad y francotiradores se apostaban en la azotea del Hospital de Niños.

Hace unos días el gobierno autorizó el alza del pasaje del bus. Anteriormente el transporte en el área urbana costaba 23 centavos de dólar promedio y ahora se incrementó a 30 centavos de dólar. El transporte entre la zona urbana y rural ahora tiene un valor superior a un dólar y los efectos del alza se dejan sentir en el costo de otros productos.  

"La situación económica es difícil; en este país mucha gente sobrevive con menos de un dólar diario, y eso también es violencia, agregó indignado  el obispo Barahona. 

El  16 de enero de 1992, el gobierno de El Salvador y la guerrilla del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), a través de   los Acuerdos de Paz, pusieron fin a doce años de una cruenta guerra civil, que dejó como saldo  más de 75 mil muertos y ocho mil desaparecidos. 

Para Barahona, también obispo primado de la Comunión Anglicana en Centro América, la situación de convulsión económica y social que vive el país es un atentado contra los Acuerdos de Paz. 

Esta tarde estaba prevista una reunión de líderes religiosos para pronunciarse sobre la situación de violencia, mientras mañana jueves se tiene previsto realizar las honras fúnebres a los dos agentes de policía fallecidos. (416/2006/ang/sp/sb).