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Domingo 21 de Setiembre, 2003

Konrad Raiser expresa oposición a ataque preventivo contra Irak [Foto: Peter Williams - CMI]
Konrad Raiser expresa oposición a ataque preventivo contra Irak [Foto: Peter Williams - CMI]

Globalización y sus efectos abordan Moderador y Secretario General del CMI

GINEBRA, Suiza, Agosto 26, 2002

En el primer día de sesiones del Comité Central del Consejo Mundial de Iglesias (CMI), Taxi Heathrow Airport el secretario general de la entidad, Konrad Raiser, y el moderador  Aram I, abordaron en sus respectivos informes los efectos de la mundialización o globalización sobre la iglesia y su misión.

Ante los 158 miembros del Comité Central del CMI, reunidos aquí hasta el 3 de septiembre, Raiser dijo que los ataques del 11 de septiembre del año pasado y los acontecimientos que siguieron han puesto de relieve la urgencia del problema planteado por la mundialización económica y la búsqueda de una visión ecuménica alternativa.

Aunque sería simplista establecer una relación de causa a efecto entre ella y el surgimiento del terrorismo internacional, ha quedado claro el potencial de violencia estructural inherente a la lógica del poder que entraña la mundialización económica.

Esos hechos han colocado al mundo y a las iglesias ante graves e inesperadas situaciones. La seguridad ha pasado a ser la principal preocupación de los gobiernos y de la población.

 En nombre de la seguridad, se han dejado de lado normas de derechos humanos reconocidas a nivel nacional e internacional, se hace caso omiso del derecho internacional y se acepta la utilización de la fuerza militar como un medio legítimo en la consecución de fines políticos, señaló.

Las iglesias, anotó Raiser, están profundamente divididas respecto a si deben apoyar las intervenciones militares en el contexto de la "guerra al terrorismo".

No cabe duda que el Decenio para Superar la Violencia, declarado por el CMI, es hoy más urgente que hace 19 meses. Sin embargo, las iglesias ya no tienen una postura tan clara como antes en cuanto a la necesidad de dar testimonio en favor de la paz y de la reconciliación.

El debate ecuménico siempre ha dado una importancia central a la afirmación inspirada en la Biblia de que existe un vínculo indisoluble entre la paz y la justicia.

Es precisamente en esas relaciones en las que repercute con mayor agudeza la mundialización, al someter todas las relaciones y las interacciones de la sociedad a la lógica economicista del mercado; es decir al cálculo de los costos y los beneficios.

La mundialización económica ha expuesto a centenares de millones de personas a una situación de vulnerabilidad extrema al privarlos de lo que necesitan para satisfacer sus necesidades vitales básicas, resaltó Raiser.

 La vulnerabilidad como consecuencia de la pobreza, la enfermedad, el desempleo y la violencia, en sus múltiples formas, condena a más y más personas a ser víctimas de fuerzas poderosas que no pueden controlar.

Este sentimiento generalizado de estar condenados a la condición de víctimas es explotado, a su vez, por quienes cometen actos de terrorismo.

A su vez, el Catolicós de la Iglesia Apostólica Armenia, Aram I, dijo que la mundialización es un proceso irreversible que nos afecta constantemente. La Asamblea de Harare declaró que "aunque la globalización es un hecho ineludible, no debemos someternos a la visión de competencia que conlleva".

Necesitamos adoptar una actitud de realismo crítico y buscar una respuesta basada en una "perspectiva de fe". Por consiguiente, toda respuesta ecuménica a la mundialización debe empezar por una reflexión sobre eclesiología, es decir sobre "ser Iglesia" en el contexto del mundo actual.

En este contexto, tanto Raiser como Aram I llamaron la atención sobre el estudio de la Comisión de Fe y Constitución sobre "Naturaleza y finalidad de la Iglesia", que será debatido mañana en la mañana.

Raiser indicó que  otras  sesiones plenarias propuestas para esta reunión, a saber, la plenaria regional sobre Asia, de mañana por la tarde, y la plenaria relativa al Estudio Ecuménico sobre el Racismo, se centran asimismo, aunque de distintas maneras, en estas cuestiones de eclesiología y en lo que significa ser Iglesia.

El debate del informe de la Comisión Especial sobre la participación de los ortodoxos en el CMI, que se presentará el jueves por la mañana, pondrá adecuadamente fin a nuestras reflexiones sobre este tema central de "ser Iglesia", subrayó.

Aram I señaló que la mundialización está imponiendo nuevas formas de "ser Iglesia", que influyen incluso en cómo la iglesia se entiende a sí misma. No se trata de lo que constituye la Iglesia; se trata, más bien ¿cómo vivir la fe frente a la mundialización?, de ¿Qué significa "ser Iglesia" en una sociedad sin barreras?

La mundialización cuestiona la estrechez de nuestras perspectivas eclesiológicas, y nos insta a llevar a cabo un examen exhaustivo y crítico de nuestra autocomprensión eclesiológica, afirmó.