Violencia doméstica se registra en mujeres de todas las clases sociales según investigadora
SAO PAULO, Brasil, Mayo 16, 2006
De las tres mil mujeres que, mensualmente, buscan ayuda en la ONG Casa de Isabel, Taxi Heathrow Airport en el barrio Itaim Paulista, en esta capital, 90 por ciento son evangélicas. La violencia doméstica es una realidad que está presente en todas las clases sociales, independentemente de la religión, dijo la presidenta de la Casa, la investigadora social Sonia Regina Maurelli.
"Las mujeres evangélicas son más tolerantes y pacientes y creen en la posibilidad de un cambio profundo de sus maridos", subrayó Maurelli. Ellas sólo consideran el divorcio en última instancia en caso de adulterio y "son orientadas a convivir con sus maridos para no vivir en pecado", dijo la investigadora a ALC, al explicar las razones de esa mayor frecuencia de evangélicas en Casa de Isabel.
La investigadora atribuye el alto porcentaje de violencia a la falta de perspectivas, al desempleo, a la utilización abusiva de bebidas alcohólicas y sustancias psicotrópicas, que desencadenan un "desajuste en el comportamiento del hombre".
La especialista en temas de violencia afirmó que muchos pastores encaminan casos de agresión para tratamiento psicoterapéutico en Casa de Isabel, aunque aún prevalece la frase popular de que "nadie debe meterse en peleas de marido y mujer".
Las iglesias deben promover espacios seguros para que las mujeres puedan hablar de los problemas de orden privado, sostuvo la pastora luterana Elaine Neuenfeldt, también profesora de Teología Feminista en la Escuela Superior de Teología (EST), en São Leopoldo, al conocer la estadística divulgada por la ONG paulista Casa de Isabel.
Según la pastora Neuenfeldt, la posición de las iglesias en relación al asunto de la violencia doméstica es muy tímida ante la enorme realidad de las mujeres que sufren. "¿Cuándo, en las iglesias, la oración incluye a las mujeres que sufren la violencia?" - preguntó, tras destacar que el silencio es una forma peligrosa de lidiar con el tema.
"Si en el ámbito jurídico la violencia doméstica es considerada un delito, en el lenguaje de las iglesias debería ser denominada pecado", puntualizó la pastora de la Iglesia Evangélica de Confesión Luterana en Brasil (IECLB).
De acuerdo con datos presentados en la Conferencia Nacional de Salud On Line, los costos de la violencia doméstica en Brasil representan una pérdida de 10,5 por ciento de su Producto Interno Bruto (PIB). Una pesquisa de la Sociedad Mundial de Victimología, de Holanda, realizado en 54 países y consultando a 138 mil mujeres, indica que el 23 por ciento de las mujeres brasileñas sufre violencia doméstica. (311/2006/ecu/muj/mv).

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