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Sábado 30 de Octubre, 2004

Ricardo Verástegui, periodista peruano [Foto: FOS]
Ricardo Verástegui, periodista peruano [Foto: FOS]

El rol ético del periodismo

Ricardo Verástegui , LIMA, Perú

El periodismo como teoría y como práctica tiene como rol esencial facilitar el proceso de relación entre las personas e instituciones de diversa naturaleza(públicas, privadas, organizaciones sociales de base) que integran la sociedad mediante la difusión de información y de opiniones relevantes sobre hechos o planteamientos trascendentes y de interés colectivo(noticias).

El periodismo es una actividad permanente que usando un conjunto de técnicas escritas, orales, gráficas o audiovisuales, capta noticias para transformarlas en mensajes que son difundidos a través de diversos medios de transmisión colectivos, dirigidos a un público disperso o determinado.

La labor periodística tiene como sus características ser informativa, comprometida, universal, orientadora, educativa y promotora de opinión sobre la realidad.

Labor que trae como correlato el derecho de todo ciudadano y de toda ciudadana de ser  debidamente informado e informada.

Cuando el periodismo no sólo facilita el proceso de relación entre las personas e instituciones, sino asume el papel de fiscalizador de la función pública y de defensor y organizador de la participación ciudadana en los diversos ámbitos que le competen, se convierte en un actor social de suma importancia dentro del proceso histórico que vive un pueblo.

La participación ciudadana o el ejercicio de la ciudadanía es la capacidad que tienen los ciudadanos y las ciudadanas de pleno derecho de discernir y participar en la construcción del futuro económico, social, político y cultural del país al que pertenecen.

Las responsabilidades que tienen el periodismo, los periodistas y las periodistas son:

*Responsabilidad jurídica, entendida como el respeto a las leyes que protegen la dignidad y el honor de las personas, así como la búsqueda por hacer de la ley un instrumento de justicia.

*Responsabilidad social, entendida como honestidad, veracidad, objetividad y escrupulosidad para informar con el propósito de construir comunidad.

*Responsabilidad política, que consiste en promover el bien común y velar por él, más allá de cualquier posición partidista o de sujeción a intereses particulares o de grupo.

HECHOS QUE NO DEBEMOS OLVIDAR

Respecto a lo señalado, hay hechos que no debemos olvidar.

Para la retina pública dos son los hechos significativos que contribuyeron al inicio del derrumbe del régimen del súbdito japonés Alberto Kenya Fujimori Fujimori y Vladimiro Montesinos Torres: la movilización popular que tuvo su punto culminante con la marcha de los cuatro suyos (1) y el video Kuori- Montesinos(2) que fue el detonante para que saliera a la luz todo un sistema de corrupción que penetraba y manipulaba a casi todas las esferas de la vida nacional.

Sistema que, a través de sus voceros más caracterizados(Presidente, ministros, jueces, fiscales, dueños de medios de comunicación, empresarios, oficiales de la Fuerzas Armadas y Policiales, entre otros personajes), implantó la dictadura del atropello y de la impunidad institucionalizada, así como la ética del hombre lobo del hombre y la moral del fin justifica y santifica los medios.

Sin embargo, hubo una fuerza constante que golpeó sin desmayo y persistentemente las entrañas de este sistema que nos fue mostrando su naturaleza criminal y violatoria de todos los derechos de la persona: el periodismo independiente que se ejerció desde los diarios La República, El Comercio, Cadena Peruana de Noticias (CPN), las radioemisoras afiliadas a  la Coordinadora Nacional de Radio(CNR) y el canal N de televisión.

Este ejercicio no fue fácil, pues medios y periodistas sufrieron las furias inmisericordes del gobierno y sus recaderos.

Tal como lo señala el libro “Situación de la libertad de expresión en el Perú”(setiembre 1996- setiembre 2000), publicado por la Defensoría del Pueblo, en Lima fueron objeto de campañas difamatorias fundamentalmente algunos propietarios de  medios de comunicación y periodistas que, en el curso de sus investigaciones o a través de su línea periodística, mantuvieron una posición crítica frente al gobierno.

Esto sucedió principalmente con el ex director de La República y congresista al momento de su fallecimiento, Gustavo Mohme, César Hildebrandt, Baruch Ivcher, Luis Iberico, Cecilia Valenzuela,  José Arrieta, Ángel Páez y Edmundo Cruz.

En provincias ocurrió otro tanto. En éstas se produjo una serie de atentados: en la madrugada del 17 de octubre de 1996, el local de la filial de la estación de televisión Red Global en la ciudad de Puno sufrió un siniestro a causa de una explosión con cargas de dinamita.

También, hubo acciones criminales contra Radio Panorama y el periodista Rómulo Ripa de Andahuaylas; Radio Armonía y el periodista Alfredo Del Carpio Linares de Camaná; el allanamiento de la redacción del semanario El Clarín denunciado desde Pucallpa; daño a las instalaciones del diario Ya de Huaraz denunciado por su director  Pedro Maguiña Calderón; el atentado contra las instalaciones de Radio Estudio 99 de Satipo, denunciado por Fernando Santos Rojas, el disparo de bala contra el periodista Ángel Duran en Huaraz.

Sobre la base de valores morales, como: verdad, bien colectivo y justicia, y mediante un cuidadoso trabajo de periodismo de investigación, estos periodistas y medios fueron recuperando para la ciudadanía la conciencia de la capacidad que ésta tiene para ser sujeto de derecho y para cumplir con su deber de cautelar el fin supremo del Estado que es la persona humana: bases esenciales para construir una verdadera democracia.

Y en este proceso – alimentado por el periodismo independiente – se fue tejiendo una red de solidaridad y de reciprocidad en la sociedad civil que está gestando una nueva conducta social que se manifiesta en una permanente búsqueda de vías para superar problemas, necesidades y opresiones, y pasar al reino de la honestidad, la transparencia y la libertad que tanto anhelamos.

Búsqueda que está trayendo como resultado la vivencia de una ética del aprecio mutuo, del conocimiento en relación con el otro, con el  semejante y del trabajo como fruto de la unidad de esfuerzos y la conjunción de propósitos(3).

Es verdad que este proceso y esta búsqueda no han concluido y corren el peligro de abortar, si el periodismo y los periodistas independientes se dejan absorber por las contingencias socio-económicas y políticas de la historia que protagonizamos, que no es lineal, sino dialéctica; así como si se dejan convertir en voceros de grupos de poder que intentan anteponer a toda costa sus intereses por encima de los intereses del pueblo y del país.

Al respecto, en la historia reciente del periodismo peruano, tenemos aún fresco el bochornoso espectáculo preparado por el entonces director del programa periodístico “Tiempo Nuevo” de América Televisión, Nicolás Lúcar.

Este periodista presentó(en su espacio del domingo 28 de enero del 2001) a una persona anónima(4) que dijo haber sido guardaespaldas de Vladimiro Montesinos y que, en su calidad de tal, sabía que el presidente de la República, Valentín Paniagua, el presidente encargado del Congreso, Carlos Ferrero, y el congresista Antero Flores Aráoz habían recibido sobornos del prófugo (hasta ese momento) ex asesor presidencial.

El hecho que mostró una clara intencionalidad de desestabilizar al gobierno de transición del Perú para que no siga adelante con su lucha anticorrupción, pues no respondió a criterios periodísticos que deben aplicarse para propalar noticias de esta trascendencia(verificación de fuentes, pruebas objetivas, documentación confiable sobre el tema, etc), trajo como consecuencia el repudio popular a esta intentona gansteril del canal, el pedido de renuncia de Nicolás Lúcar por parte del propietario del canal, José Enrique Crousillat, y la renuncia irrevocable de la plana periodística de América Televisión. 

Sólo en la medida que los y las periodistas mantengamos la lucha por construir una sociedad de equidad con respeto por las diferencias que enriquecen la convivencia cotidiana, la democracia será una forma de vivir la vida y el periodismo su historiador.

Pero, para ello tenemos que entender que nuestro rol como comunicadores y el de la comunicación es un  rol comprometido con la totalidad de la realidad y el acontecer histórico del país, nunca neutral.

Con toda razón, el I Congreso de Periodistas del Perú - realizado en octubre de 1950 - al aprobar el Código de Honor del Periodista Peruano consagró en su primer artículo que “Es misión esencial del periodista peruano trabajar por el bien de su patria y la humanidad”.

En el tercer artículo recalca que “En sus tareas buscará siempre la expresión de la verdad, sabiendo que cuando escriba se proyecta sobre la misma sociedad, para bien o mal de ella”.

PUNTOS PARA UN PLAN DE ACCIÓN 

Desde estas consideraciones y como puntos para un plan de acción que nos lleve a cumplir cabalmente nuestra misión de periodistas, les propongo asumamos algunas de las propuestas que comunicadores y comunicadoras de la región andina de la Asociación Mundial para la Comunicación Cristiana suscribieron como un compromiso el 4 de noviembre del 2000 y que en nuestro contexto tienen plena vigencia :

• Globalizar la justicia y la solidaridad mediante la construcción permanente de una cultura de la vida que logre la  reconciliación y la paz que anhelamos para tener futuro como personas y pueblos.


• Promover la creación de espacios de encuentro y diálogo de los diversos sectores de la sociedad civil para que encuentren vías que les permitan participar como ciudadanos y ciudadanas de pleno derecho en el manejo, la dirección y control de la cosa pública en la perspectiva del bien común.

• Comprometernos decididamente en todas las instancias en las que se busque la construcción e institucionalidad democrática de nuestras sociedades teniendo como base la ética social de reciprocidad y equidad que es parte del quehacer colectivo de nuestros pueblos. Así como contribuir al logro del perdón, sobre la base de la verdad y la justicia, no de la impunidad, de quienes han perpetrado acciones contra la dignidad humana y han mostrado arrepentimiento.

• Promover y desarrollar corrientes de opinión pública que favorezcan la vigencia de valores éticos y morales que promuevan la dignificación de la persona y la sanación moral de nuestras sociedades.

• Buscar creativamente la manera de posicionar al pueblo como sujeto de derechos en el escenario y la agenda pública.

Ahora, colegas periodistas, comunicadores y comunicadoras de todas las sangres, manos a la obra, es el tiempo de la acción para hacer de nuestro país un país viable.

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Ricardo Verástegui López, periodista peruano, luterano.

____________________________________________________________________ (1) Para mostrar su rechazo a la dictadura de Fujimori-Montesinos, miles de hombres y mujeres de diferentes lugares del Perú se congregaron los días 26, 27 28 de julio del 2000 en las calles de Lima para participar de la Marcha de los Cuatro Suyos.

(2) El jueves 14 de setiembre del 2000, los congresistas del Frente Independiente Moralizador(FIM), Luis Iberico y Fernando Olivera, difundieron un video donde se veía al electo congresista Alberto Kuori Bumachar recibiendo $15,000 mil dólares de Vladimiro Montesinos para pasarse de la bancada de Perú Posible a la bancada oficialista de Perú 2000.

(3) Un ejemplo, entre muchas iniciativas democráticas de parte de la sociedad civil, fue el lavado de la bandera nacional frente al Palacio de Gobierno que hacía la ciudadanía todos los días viernes para mostrar su repudio al gobierno corrupto de Fujimori y Montesinos.

(4) El anónimo entrevistado resultó ser Ronald Pereda Díaz, quien había trabajado para el desactivado Servicio de Inteligencia Nacional(SIN) y como chofer de la familia Crousillat, dueños de América Televisión.