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Jueves 7 de Junio, 2007

"No soy un dictador", dice candidato López Obrador en cita con jerarquía católica

CIUDAD DE MÉXICO, México, Abril 26, 2006

"No soy dictador como muchos me pintan, sino un demócrata que hace política al ras Taxi Heathrow Airport del suelo", dijo Manuel López Obrador, el candidato presidencial del Partido de la Revolución Democrática (PRD), antes de reunirse el lunes con la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM).

El obispo Abelardo Alvarado, presidente del departamento de Relaciones Iglesia Estado, del CEM, había señalado minutos antes a los periodistas, a modo de broma, que la cita sería crucial. "Vamos a ver si (López Obrador) pasa la verificación", manifestó.

López Obrador, un candidato ubicado a la izquierda del espectro político mexicano que encabeza las encuestas electorales, dio su palabra ante un centenar de obispos católicos, que respetará el triunfo de quien resulte ganador en las elecciones del 4 de julio próximo.

Dijo que es una persona orientada al diálogo y que respeta las decisiones populares, tras aclarar que no es partidario de la violencia.

Según una crónica aparecida en La Jornada, el candidato perredista impresionó a los presentes cuando afirmó que de ganar la contienda electoral, convocará a un acuerdo nacional para la gobernabilidad, en el que estará incluida la jerarquía católica.

A la cabeza de la mesa del encuentro, celebrado a puerta cerrada,  se ubicaron Lopez Obrador, su asesor en política exterior  José María Pérez, y su coordinador de prensa, César Yánez. Por los oferentes , se sentaron el presidente del CEM, el obispo José Guadalupe Martín Rábago y el nuncio apostólico en México, Giuseppe Bertello.

Según algunos ministros presentes, López Obrador se declaró católico, al igual que su familia, y refirió que se le malinterpreta cuando se le considera cristiano (evangélico), porque hace referencias a Cristo, de quien dijo es admirador de su vida y obra.

Como era de presumir, las primeras preguntas de los obispos estuvieron relacionadas con aborto, eutanasia, la píldora del día siguiente y la familia, a las que respondió que de llegar a la presidencia,  someterá esos temas a una consulta, "porque en una nación democrática así deben abordarse".

Uno de los momentos tensos de la cita se produjo cuando el candidato separó de ese listado de temas el asunto de la píldora del día siguiente, porque dijo, esa fue una decisión de la Secretaría del Salud. El obispo de Cuernavaca, Florencio Olivera, se opuso, indicando "que la ley natural es primero y no puede someterse a consulta".

López Obrador contestó al obispo que siempre es bueno escuchar a la gente "como corresponde a un gobierno democrático" y aseguró su mejor disposición a respetar las creencias de todos los grupos.

No hubo mención alguna del candidato con respecto a la demanda expresada anteriormente por algunos obispos de obtener  plenas libertades en los ámbitos de la educación y de los medios de comunicación.

Finalmente López Obrador fue despedido con aplausos por los obispos. Al cabo de la cita el obispo Álvarez  le dijo al candidato que "había pasado la verificación", aunque aclaró a los periodistas que esa verificación " la harán los ciudadanos". (265/2006/cat/sp/alc).