Sacerdote jesuita prohibido de escribir artículos y mensajes electrónicos sobre religión
BOGOTÁ, Colombia, Abril 18, 2006
La opinión de un cura jesuita que afirma que sus superiores le prohibieron escribir artículos Taxi Heathrow Airport tanto en la prensa como en mensajes privados de internet, aparecida este domingo en El Tiempo, causó malestar y revuelo en la Iglesia Católica colombiana.
El padre Alfonso Llano, un articulista que durante 25 años publicó una columna en ese periódico, y que tras ser reconvenido por sus superiores a que no escriba sus opiniones, lo siguió haciendo en forma privada a un pequeño grupo de lectores a través del correo electrónico, se preguntó en su editorial de despedida, si no estaría siendo víctima de un tipo de abuso de autoridad.
El artículo del padre Llano titulado “Me rindo, me entrego, hagan conmigo lo que quieran”, provocó la inmediata reacción de monseñor Luis Augusto Castro, presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, que lamentó su decisión y la calificó de inadecuada.
Según el líder católico, las observaciones que se le han hecho a Llano “no han sido sobre cositas, sino sobre elementos fundamentales de la doctrina de la Iglesia”. Cuando ha habido una observación es porque había algo, que tal vez en la cabeza de él era muy correcto y muy claro, pero en la manera de expresarlo llegaba a los lectores de una forma distorsionada, dijo Castro.
"Cualquiera puede equivocarse", indicó el monseñor refiriéndose a algunas posiciones del padre Llano, sin embargo, prosiguió, cuando uno se expresa mal, debe tratar de hacerse entender mejor y no decir “no lo hago más".
Aunque monseñor Castro declinó dialogar con el padre Llano, tarea que aseguró le corresponde a sus superiores directos, estimó que el columnista jesuita "quedaría mal parado si se callara y no dijera nada ante maneras de expresarse que generan equívocos".
En su artículo, que Llano anuncia como el último, describe varias situaciones que lo llevaron a silenciar su pluma, precisando que el año 2003 le "quebraron" la columna “Alto en el camino” que escribía semanalmente en El Tiempo, porque trataba temas espinosos para la Iglesia Católica.
Cita entre ellos un artículo que cuestionó la virginidad de María que publicó el 2002, pero asegura que lo que parece rebasó la copa, fue otra columna que escribió el 2003, donde abordó la divinidad de Jesús.
Llano refiere que este artículo fue rechazado por el cardenal Pedro Rubiano, quien le envió una carta con esta advertencia: "Me dolería tener que acudir a sus superiores, para que al escribir su columna no se aparte de la doctrina de la Iglesia".
Llano asegura que su obispo le comunicó que "quedaba definitiva y absolutamente cortada toda comunicación hablada y escrita con el público" y que tampoco podía elaborar escritos doctrinales. El religioso respondió: "Me rindo, me entrego, hagan conmigo lo que quieran", una punzante denuncia dirigida a los jerarcas de la iglesia colombiana. (248/2006/cat/com/alc).

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