Invocación católica al diálogo se interpreta como intento de exculpar al ex presidente Alemán
Trinidad Vásquez, MANAGUA, Nicaragua, Agosto 19, 2002
Una Carta Pastoral de los obispos católicos, a favor de un diálogo nacional sin exclusiones, Taxi Heathrow Airport fue interpretada en círculos políticos como un intento de exculpar al ex presidente Arnoldo Alemán, que está acusado ante la justicia de fraude y malversación de caudales públicos.
El ex ministro de Educación Carlos Tunnerman, al comentar el documento de la jerarquía católica, dijo que no es el momento oportuno para un diálogo en busca de una solución a los problemas que afronta el país. Recordó que diálogos anteriores han dejado malas experiencias.
Señaló que el documento de los obispos católicos analiza con mucha cautela el problema de la corrupción. Hay que ser muy claros de que la corrupción afecta al pueblo, dijo.
Las encuestas demuestran claramente que la opinión pública, en un 83 por ciento, acepta como válidas las pruebas que el gobierno ha presentado contra el expresidente.
La Carta Pastoral, emitida el 10 de agosto y firmada por el secretario de la Conferencia Episcopal, monseñor Abelardo Matta, sostiene que ante los problemas del país es necesario un diálogo entre los nicaragüenses, con todos los hombres y mujeres de buena voluntad.
El diálogo debe ser sin exclusiones, pues nadie es enemigo de nadie si el mismo no quiere serlo, afirma la Carta.
Edwin Castro, del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), también rechazó la propuesta de diálogo, explicando que ellos solamente dialogarán con el gobierno.
El diputado Pedro Joaquín Ríos, del Partido Liberal, declaró en cambio que apoya el diálogo, para buscar la paz y la tranquilidad del país. No se puede excluir al Partido Liberal, que domina la mayoría de diputados en el Poder Legislativo, advirtió.
Respecto a la lucha contra la corrupción, la Pastoral dice que debe estar libre de revanchismo político y de tratos humillantes, que lesionan la dignidad y derechos del ser humano.
La renovación y la auténtica institucionalidad, solamente será posible en Nicaragua si hay hombres auténticos, capaces de asumir con responsabilidad el destino de la nación, dice la Pastoral.
La lucha contra la corrupción, dicen los obispos, debe ser auténtica y de orden ético. Si el fin justifica los medios, es decir si se lleva a cabo con medios inadecuados, como el soborno, la amenaza, el chantaje, las prebendas, etc., las consecuencias serán el fracaso total y el descrédito.
El no dejar en claro a quien corresponde cada responsabilidad, anotan, podría llevar al país al caos moral y social, por la semilla de odio y de resentimiento que se sembraría en muchos corazones.
También el documento episcopal sostiene que la pobreza y el desempleo son los problemas más urgentes que sufre el país. Agrega que los ajustes económicos son absorbidos, principalmente, por los sectores más pobres de la sociedad.
En ese sentido, los obispos dicen que les preocupa las negociaciones donde se pone en juego las estrategias económicas de la nación.
El documento concluye diciendo que la sociedad no solamente debe esforzarse por convencer a los organismos internacionales de las necesidades de la población, sino también por encontrar formas más sostenibles y solidarias para dar soluciones a los problemas.

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