![Investigador presenta visión crítica de Atletas de Cristo [Foto FIFA]](/picture/Pentacampeon.jpg)
Fe religiosa y éxito deportivo analiza investigador protestante
Hugo Lévano, LIMA, Perú, Agosto 15, 2002
La explicación religiosa del deporte, a partir de la experiencia de los Atletas de Cristo en Brasil, analizó el doctorando de Ciencias de la Religión Reinaldo Olecio Aguiar, en un ensayo presentado en el IX Congreso de Asociación Latinoamericana de Estudios de la Religión.
En ese evento, realizado en los predios de la Pontificia Universidad Católica de Lima, del 5 al 8 del corriente mes, Aguiar presentó una ponencia titulada "Tránsito Religioso entre futbolistas brasileños; el caso de los Atletas de Cristo".
Cuando Brasil conquistó su cuarto título mundial de fútbol, en Estados Unidos, en 1994, el equipo contaba con seis jugadores evangélicos y el director de los Atletas de Cristo (ADC), Alex Dias Ribeiro presentó el hecho como demostración de la.supuesta superioridad de la fe religiosa sobre otras confesiones religiosas, en ese caso concretamente el budismo.
En la final de ese campeonato, jugado en Pasadena ante 94.000 espectadores, el partido terminó empatado y se definió por tiros penales, triunfando Brasil sobre Italia por tres goles a dos. El astro italiano Roberto Baggio, que profesa la fe budista, dio la victoria a los brasileños al disparar alto su penal.
ADC, creada en 1978 por el futbolista Joao Leite, cuenta actualmente con más de 6.000 deportistas brasileños, que actúan en ese país y en Argentina, Estados Unidos, Portugal, España, Francia , Italia y otros países. No se identifica con ninguna denominación, aunque insiste en que sus miembros hayan experimentado la salvación y la renovación evangélicas.
La conversión, como experiencia emocional que antecede a la articulación funcional en una nueva religión, es un proceso de transformación de los esquemas de valor, que se extiende a esferas sicológicas, ideológicas y hasta científicas y abarca incluso el lenguaje e implica la ruptura con el pasado, explicó.
Ribeiro, en su libro ¿Quién ganó el Tetra (campeonato)?, interpreta la final como una competencia de dioses (Cristo contra Buda), sacramentando el deporte. Segundo, atribuye la victoria de Brasil al hecho de tener evangélicos en su plantel, lo que supuestamente "traería mayor honra y gloria" a Dios.
Hay, además una estrategia de universalización, por la que la acción de un grupo se interpreta como al servicio de todos. También está presente una actitud de "humildad evangélica", de que Dios honra a los que le son fieles y que hace desaparecer a los otros actores, aunque los evangélicos sólo representaban poco más del 27 por ciento de los integrantes de la selección.
Con base en ese análisis, Silveira señala el maniqueísmo de ADC. Aquel que no es Atleta de Cristo, ¿es atleta de quién? ¿Cuál sería el alcance ecuménico de ADC? pregunta.
Otra cuestion, anota, es ¿cuál sería el criterio de Dios para la concesión de la victoria cuando se enfrentan equipos que cuentan ambos con ADC? ¿la cantidad de ADC en cada equipo? ¿la mayor o menor fidelidad de los jugadores a los objetivos del grupo?
Finalmente, el profesor Aguiar cuestiona la dificultad inherente a la práctica, al mismo tiempo, del futbol y la religión. En un deporte de alta perfomance, indica, es necesaria la dedicación total y el uso de todos los recursos necesarios para alcanzar los objetivos.
¿Cuáles serían las discrepancias éticas con las prácticas religiosas? ¿Cómo justificar actitudes poco éticas, como las faltas violentas, las provocaciones a los adversarios y cosas similares? ¿Tendría que ser poco ética una religiosidad deportiva? La respuesta a éstas y otras preguntas, concluye, están todavía por ser investigadas.
Alfredo Yong
De acuerdo con la crítica. Es más, esto me recuerda las guerras religiosas en Europa y otros lugares, cuando cada bando pensaba que triunfaría por que consideraba que su propia fe era la verdadera.

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