Antes que amnistiar deberían pedir perdón
LIMA, Perú, Diciembre 28, 2005
La Asociación PAZ Y ESPERANZA se dirige a la opinión pública en general para rechazar con firmeza la propuesta de amnistía para militares y policías que cometieron violaciones contra los derechos humanos, en base a las consideraciones que enseguida exponemos:
1. Hemos sido testigos del repudiable asesinato de ocho policías en Huánuco, y otros cinco policías en la selva ayacuchana. Sin embargo son irresponsables los políticos que afirman que investigar a militares y policías por crímenes horrendos contra personas civiles indefensas mella la moral de las fuerzas armadas y favorece el terrorismo. Por el contrario la impunidad que propugnan profundiza la crisis de credibilidad de las fuerzas del orden, debilitan el sistema democrático y colocan al país como un paria jurídico y moral. El repudio a Sendero Luminoso y a sus métodos criminales no nos debe llevar a perder la perspectiva frente a lo que hoy viene ocurriendo en nuestro país. El asesinato de los policías debe ser investigado con la mayor seriedad y responsabilidad, evitando manipular mezquinamente hechos e información.
2. Según un Informe de la Defensoría del Pueblo elaborado después de dos años de la entrega del informe de la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR), se han generado procesos judiciales contra 383 personas acusadas de haber incurrido en delitos de lesa humanidad. La mayoría de ellos pertenece al Ejército: 277 oficiales y suboficiales están siendo investigados en el fuero común, principalmente por la masacre de 69 pobladores de Accomarca (1985) 34 campesinos en Cayara (1988), ocho comuneros de Pucará (1989), y los crímenes de Barrios Altos y La Cantuta. También hay procesos contra 69 efectivos de la Policía y 15 de la Marina de Guerra. Esta cantidad, según los especialistas, no representan ni el 5% de los militares y policías que actuaron durante el conflicto. Lo que están actualmente en el banquillo son personas que, de comprobarse el delito imputado, deben asumir sus responsabilidades.
3. Se estima en 150 mil oficiales y suboficiales de la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas que participarán en las elecciones generales del próximo abril. Si se multiplica esta cifra solo por tres -incluyendo familiares cercanos en edad para sufragar- podría alcanzarse al medio millón de potenciales votos. Hacer una propuesta de amnistía en base a un cálculo político para obtenerlos, es simplemente inmoral. Aquí esta en cuestión el dolor de miles y miles de victimas y afectados por la violencia política. Hacer de ese dolor matemáticas políticas habla claramente del tipo de partidos políticos que tenemos y que los peruanos y peruanas deben rechazar enérgicamente. Estamos convencidos que militares y policías con vocación democrática y sentido humano rechazaran también esta inoportuna propuesta.
4. Con una Ley de Amnistía se abre el camino para que se resquebraje el actual proceso de extradición que el Estado sigue contra Alberto Fujimori. Debe recordarse que los casos de violación a los derechos humanos en los cuales esta comprometido Fujimori, son los casos que tienen mayor contundencia ante la justicia chilena para lograr la extradición del dictador. La propuesta de Luís Iberico, quien pertenece a un partido político que se califica como baluarte de la lucha contra la corrupción no hace sino a la postre favorecerla.
Si en algo deberían estar de acuerdo los políticos es la imperiosa necesidad ética y cívica de reparar a los peruanos y peruanas que no tienen la dicha, en fechas significativas como la de la Navidad, de tener a su lado a familiares queridos que fueron asesinados, desaparecidos, desplazados, torturados, presos durante los 20 años de conflicto. Exhortamos finalmente a aquellos políticos que con su silencio o acción consintieron esas violaciones a los derechos humanos pidan público perdón y, como acto de arrepentimiento, decidan por lo menos no participar en las próximas elecciones generales.
Lima, 26 de diciembre de 2005
ASOCIACION PAZ Y ESPERANZA
Tl- 463 33 00
aspazes@pazyesperanza.org

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